El Rincón
Toca hablar del reparto del poder en el Gobierno de Navarra
El ataque de amnesia del PSN sobre su relación con Bildu durará el tiempo que necesita Sánchez para llegar al 23-J


Publicado el 25/06/2023 a las 06:00
Junio enfila su recta final en dirección a los Sanfermines y el verano. Y la conversación social gira alrededor de las vacaciones en todas partes menos en una. En la política. El presidente Sánchez se encargó de dinamitar el calendario con las elecciones del 23-J y como está necesitado de votos está recorriendo todos los platós de radio y televisión que no ha querido pisar en estos años.
Y el líder del PP Alberto Núñez Feijóo anda enredado con el populismo de Vox en la formación de los gobiernos autonómicos de la Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia o Aragón (aquí, si; aquí, no; aquí, veremos) para confusión general.
En Navarra, mientras, se pone en marcha a todo trapo la maquinaria para formar el Gobierno de Navarra otra vez bajo la batuta de la socialista María Chivite. Esa maquinaria que anda chirriando escandalosamente estos días.
Un ataque de amnesia pasajero. Recuperemos el hilo. María Chivite busca reeditar el Gobierno que ya ha tenido, un tripartito con el PSN, Geroa Bai y ahora Contigo Zurekin (antes Podemos e I-E). Eso le asegura, claro, mantener la presidencia. Estas tres fuerzas tienen 21 votos en el Parlamento y toda las derechas, incluida la extrema de Vox, suman 20. Así que Chivite además necesitará de la abstención de Bildu (9 escaños) para contar con más votos a favor que en contra en el Parlamento. Pero de eso no toca hablar ahora en la agenda pública. El PSN ha olvidado estos días hasta como se llama la líder de Bildu en Navarra, casi hasta que existen.
Pero ojo, un ataque de amnesia que durará sólo hasta que pasen los comicios del 23-J puesto que Sánchez ya ha llegado a la conclusión de que ligarse con Bildu le ha pasado factura en el resto de España. Lo que está claro es que tras las elecciones, el diálogo fluido y los pactos regresarán igual que en los últimos cuatro años. Vaya, que Bildu es el socio apestado y a esconder sólo durante un mes (¡Vaya papelón!). A partir de ahí, volverá la realidad.
Una estructura hinchada del Gobierno. Pero ahora estamos en el paso previo. Lo que toca es armar el nuevo Gobierno PSN-Geroa-Contigo. Y el arranque se ha atascado. El PSN lleva la voz cantante porque es la fuerza con más votos de entre las del tripartito. Y tiene la iniciativa. PSN quiere hacer valer que su socio, Geroa, es ahora más pequeño que hace cuatro años. Que ha perdido dos escaños (ha pasado de 9 a 7) y el resto mantienen presencia (11 el PSN y 3 Contigo). 14 escaños la izquierda y 7 el nacionalismo. Y quieren plasmarlo en el reparto del poder. En los sillones, vamos.
Pero el partido de Uxue Barkos, que intuye la jugada, se niega en redondo a dar un paso atrás. Y, para hacerse de notar, planta al PSN en un par de reuniones. Que quede bien clarito que nosotros no pasamos por ahí, es el mensaje lanzado a todo trapo y para dejar en evidencia a su socio. Seremos menos, pero sin nosotros, no hay Gobierno, recuerdan. Y es cierto.
Todos los pactos políticos se sostienen sobre una estructura de poder que toca definir al comienzo. En eso están. Hace cuatro años el PSN hinchó la estructura del Gobierno foral sin sonrojo alguno hasta los 13 departamentos para hacer un reparto de poder que dejara contentos a todos. Ocho consejerías se quedó el PSN, cuatro fueron para Geroa y una para Podemos. Todas con sus respectivas cascadas de organigramas de altos cargos, por supuesto.
Esta fórmula (8-4-1) parece que es la que se quiere repetir.
Donde se avecinan cambios es en la estructura del Gobierno. En las quinielas, por ejemplo, que la cartera que se quedó Podemos (Políticas Migratorias y Justicia, sin casi competencias) se caiga del organigrama.
Relaciones internas. En el fondo, lo que el PSN y Geroa se juegan es su relación interna de Gobierno. Es evidente que ha habido fuertes roces en los últimos años. En el campo económico, por ejemplo, los encontronazos han sido palpables con las sociedades que gestionan inversiones empresariales.
La dirección de Sodena cayó en el ámbito de Geroa (del PNV exactamente) y el PSN se ha sacado de la manga un INI en el suyo para contrapesar, tener baza en este campo y no dejar la iniciativa al mundo nacionalista. Por eso de lo que hablan ahora es de definir “áreas competenciales” en el Ejecutivo, más que departamentos. En definitiva, el troceo del poder y los puestos que lleva aparejados. De eso hablamos.