Cartas de los lectores
Tala de árboles, actuaciones sin explicación coherente


Publicado el 01/06/2023 a las 06:00
Cuando leo cartas en los medios respecto a talas de árboles, puedo entender perfectamente su indignación si previamente no se ha dado la información necesaria que justifique la decisión. Si es justificable (y ha habido muchos casos) no se puede entender esa falta de información, ya que no es precisamente falta de sentido común lo que, creo, se le puede achacar a cualquier persona que no le muevan otros intereses.
Personalmente, no es la primera vez que mando alguna carta en el sentido de protestar por actuaciones que he visto realizar, donde se ha achacado una tala de árboles a cuestiones de “estar enfermos”. Por supuesto (y no estoy hablando en este caso del Ayto. de Pamplona ni de otros de la Comarca), de modo verbal y sin ningún documento técnico que la avalase. Viendo, tras la actuación ya realizada -sin ningún tipo de aviso- los tocones sin rastro de ningún tipo de enfermedad manifiesta. Es más, ejecuciones llevadas a cabo aprovechando una instancia enviada solicitando el “desmochado” de árboles de gran envergadura, para eliminar altura (el árbol sigue vivo) y reducir el efecto “palanca” (masa arbórea de gran entidad en elevada altura, que produce un empuje muy notable que se traduce en fuerza sobre la base) que pudiese provocar alguna afección sobre, principalmente, el paso continuo de personas hacia escuelas municipales, zona deportiva y tránsitos de esparcimiento hacia el campo, así como sobre las propiedades de viviendas particulares a muy escasa distancia. No solo ejecutarlas sin razonamientos técnicos reales, sino aprovechar (el “no va más”) para indicar a los vecinos que pedían explicaciones, que se había realizado en base a esa instancia. Dejando la segunda línea de árboles, con los mismos riesgos, sin rebajar su altura (imagino que esperando la oportunidad para “finalizar la tarea” de talados).
Y volver a hacerlo en una multiplicidad de árboles en zonas deportivas y escolares que, cuando uno ve los tocones (y toma fotos para que el paso del tiempo no lleve a tener excusas), se pregunta el porqué. Volviendo a la misma tesitura de la falta de explicaciones técnicas razonables a tiempo, y en tiempo. Y uno llega a pensar si no existen corporaciones “arboricidas”, cuando a la vez se ejecutan unas obras de reurbanización de viales, y donde existían unos árboles ornamentales sin ningún perjuicio en aceras simples (que, obviamente, en cuanto a la consecución del levantado completo para las obras puede ser totalmente necesario retirarlos), dejan de ser replantados, o sustituidos por otros, al acabar las obras, quedando una acera, mucho mayor, desierta sin ese beneficio social.
Y es que, además, se le “cortocircuita” a uno el cerebro (igual no me alcanza al desarrollo del de otros), cuando a esas ausencias arbóreas, sin justificación, se le contraponen las absolutas reticencias (u oposición total) a generar el talado y limpieza de masas arbóreas totalmente secas en las orillas de ríos, con todos sus conocidos inconvenientes (además de la imagen de suciedad). Árboles muertos que pregonan la inutilidad de ciertos comportamientos. Comportamientos que, esa suerte tienen, no son criticados como se debiera por la población donde debe hacerse; y así funciona todo. Quizá lo más sensato fuese que cuando alguien/algunos, optan por “hacer de su capa un sayo” en base a su autoridad, sin fundamento objetivo (que si lo hay y se pone en conocimiento, insisto en que dudo estuviésemos en contra), se les trasladase previamente a pasar unos días en plena canícula a un lugar sin árboles que les resguardasen. Igual mejoraban las decisiones.