"El blanqueamiento de Bildu se le atraganta al PSOE"

"EH Bildu ha llegado a ser determinante en la política nacional y en la del País Vasco y Navarra sin necesidad de arrepentirse de su pasado"

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José Ramón Ganuza

Publicado el 01/06/2023 a las 06:00

Los resultados de las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo han dejado claro el éxito de la estrategia de EH Bildu de colocar en las listas electorales a miembros condenados de ETA. Después de un periodo de blanqueamiento propiciado por el Gobierno de Pedro Sánchez, Bildu ha dado un paso importante en su diseño del escenario de lo que podríamos denominar un procés como el vivido en Cataluña en el año 2017. Pero esta vez en el País Vasco y Navarra.

La inclusión de miembros de ETA en las listas de Bildu ha resultado ser una jugada maestra de estrategia política. Por un lado puso al partido de Otegi en primer plano de la campaña. Por otro torpedeó la de Pedro Sánchez al que el nacionalismo radical da por amortizado. Bildu es la primera fuerza en número de votos en el País Vasco y se configura como tercera fuerza en Navarra dispuesta a marcar el paso a los socialistas de la Comunidad Foral durante la legislatura que comienza. El escenario soñado por Otegi no es otro que el que sitúa a Bildu como primera fuerza en el País Vasco recogiendo los réditos de un enfrentamiento abierto con la más que posible coalición entre el Partido Popular y Vox.

EH Bildu ha llegado a ser determinante en la política nacional y en la del País Vasco y Navarra sin necesidad de arrepentirse de su pasado. Porque cada día se visualiza más claro que HB no fue el brazo político de ETA sino que la organización terrorista fue el brazo armado de HB.

Hace algunos días una buena amiga me recomendó ver la película Maixabel. Tenía cierta prevención porque todavía me cuesta esfuerzo revivir aquellos años de miedo, opresión ambiental y rabia tras cada asesinato. Pero la vi y me gustó. La película narra el encuentro entre los asesinos del socialista Juan Ramón Jauregui y su viuda Maixabel Lasa. La belleza de la cinta radica en el arrepentimiento sincero del victimario y en la generosidad de la víctima. Pero aquí hay que subrayar las dos palabras claves: arrepentimiento y sincero. El caso parte de la decisión de uno de los asesinos de pedir perdón sin esperar ninguna compensación penitenciaria a cambio. Se trata de decisiones individuales, no del colectivo de ETA. Decisión individual es también la de Maixabel de propiciar el encuentro con quienes le destrozaron su vida. Dos comportamientos loables.

Pero nos confundiríamos si pensáramos que lo que propone la película es lo que está sucediendo actualmente en la realidad. Para empezar, el mundo de ETA ni se ha arrepentido ni ha pedido perdón. Hemos asistido a un simulacro de arrepentimiento a cambio de beneficios penitenciarios. La inclusión de miembros de ETA en las listas de Bildu demuestra que esta fuerza política está reivindicado el legado terrorista. No son ciudadanos limpios y ejemplares los que han obtenido el apoyo popular, son personas con un pasado siniestro que han permanecido fieles a la disciplina de ETA y ahora de Bildu. Son los etarras que en la película aparecen como refractarios a la disidencia interna.

Hoy el espíritu de Maixabel está siendo utilizado de forma falsaria y tramposa para hacernos creer que estamos en un proceso de normalización democrática. Un señuelo en manos de Bildu que ha servido para dar cobertura moral a quienes desde el Partido Socialista y el Gobierno necesitaban justificar el blanqueamiento de ETA para llegar al Gobierno. Durante los últimos años el negocio de ambas partes ha sido el de presos por presupuestos y hemos visto acercamientos y excarcelaciones forzando la normativa hasta límites inauditos. ¿Cuál será el precio a pagar durante los próximos cuatro años? ¿Qué cláusulas no confesadas figuran en el pacto reconocido entre ETA y el expresidente Rodríguez Zapatero?

Otegi, dando más sedal a la caña de pescar incautos y atrapar interesados dijo que la retirada de los siete asesinos de las listas es una señal de su voluntad de contribuir a la convivencia. Lástima que semejante voluntad no se manifieste en la vida diaria y tengamos que asistir a los ongi etorri o a sucesos como los de la calle Curia de Pamplona. El arrepentimiento y la voluntad de convivencia serán creíbles cuando cualquiera pueda pasear por las calles de Alsasua o de Etxarri Aranaz con una bandera española sin temer por su integridad física.

Bildu va camino de convertirse en el actor político protagonista de un enfrentamiento con un futuro Gobierno del Partido Popular apoyado por Vox, lo que le permitiría lanzar una campaña insurreccional similar a la vivida hace años en Cataluña. En este escenario, da ya por amortizado al Partido Socialista auténtico “pagafantas” en esta historia. Aunque parece que en Navarra estos pactos no han supuesto coste electoral al Partido Socialista, sí que el partido de Sánchez ha pagado un alto precio a nivel nacional. Algo tendrá que pensar María Chivite sobre las consecuencias a futuro de lo que ha sido su estrategia de acuerdos de Gobierno durante la pasada legislatura.

José Ramón Ganuza Periodista

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