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ETA, en la naturaleza de Bildu
Las esperanzas del PSN y el PSOE de que Bildu se convierta en un partido equiparable a los demás y que todo el dolor que causó ETA se perdiera en el tiempo


Publicado el 15/05/2023 a las 06:00
Las esperanzas del PSN y el PSOE de que Bildu se convierta en un partido equiparable a los demás y que todo el dolor que causó ETA se perdiera en el tiempo, y esta vez la metáfora es correcta, como lágrimas en la lluvia, han saltado por los aires por la decisión de la izquierda abertzale de alimentar su banquillo electoral con 44 condenados por terrorismo, 7 de ellos por asesinato.
Uno tiene la impresión de que hay un número significativo de etarras que han reclamado a la dirección de Sortu, o a la de Bildu (que ya son indistinguibles), un qué hay de lo mío de carácter superlativo. Pueden imaginárselo. Es esa escena de una película de mafiosos en la que al matón que acaba de salir de la cárcel y que no se entera de cómo ha cambiado el negocio criminal mientras estaba en chirona le dan alguna correduría de apuestas de poca monta como compensación por el silencio y la lealtad que mantuvo mientras estaba en prisión.
A lo largo de casi toda la historia del terrorismo de ETA se dijo una y otra vez que la democracia iba a ser generosa. Nadie se imaginaba que Herri Batasuna y sus sucesores iban a tener la desfachatez de presentar a asesinos convictos en sus listas, y se hubieran horrorizado ante esa perspectiva. Y si alguien ha llegado a creer que llegará el momento en que Bildu renuncie a su pasado, la izquierda abertzale ha dado una respuesta por la vía de los hechos.
El turno es de quienes pactan con Bildu. Esquerra o Podemos lo tienen claro, como si el argumento de que ETA lleva diez años sin matar fuera irrebatible. Es un hecho que no anula el pasado. Y el PSOE intenta navegar en una ambigüedad que le permita no tener que asumir conclusiones políticas. La presidenta Chivite y el vicepresidente Ramírez apelan a la legalidad; Patxi López dice que no le gusta, como si hablase de la tortilla de patata sin cebolla, e incluso Pedro Sánchez dice que no le parece decente, como si Otegi se hubiera subido en paños menores a la tribuna del Congreso.
Lo cierto es que no sé por qué nos sorprendemos. ¿Que lleva Bildu en sus listas a terroristas de ETA? Como en el cuento del escorpión y la rana, está en su naturaleza.