"'Los encuentros de Pamplona' fue el festival de vanguardia internacional más importante de los celebrados en España"

Publicado el 11/09/2022 a las 06:00
Eran los inicios de los años setenta. En concreto, 1972, Año de la Rata en el horóscopo chino. Tiempos grises de últimas voluntades del franquismo. Franco tiene ochenta años y Carrero Blanco sería asesinado por ETA un año después. Tres mil quinientos trabajadores en huelga provocan el cierre de la fábrica Michelin; la telenovela “Simplemente María” tiene más éxito que hoy “Breaking Bad”; Miguel Ríos es detenido, acusado de fumar porros, y Francis Ford Coppola estrena “El Padrino”. En ese contexto, tan oscuro como las secuencias que Coppola rodó en interiores, Pamplona se convirtió en un punto de encentro artístico de primer orden. “Los encuentros de Pamplona” fue el festival de vanguardia internacional más importante de los celebrados en España. Se trataba de sacar el arte a las calles, que era un modo de subvertir modelos esclerotizados. El compositor Luis de Pablo y el artista José Luis Alexanco comisariaron el festival y la familia Huarte financió al completo los encuentros. Pamplona se colocó en el centro del arte de vanguardia y el músico John Cage encarnó el espíritu de aquel festival legendario. Divierte y enternece ver imágenes del evento y las caras de estupefacción con que algunos paisanos observaban las estructuras metálicas que se instalaron en el paseo de Sarasate; en tanto, en el Hotel Tres Reyes una computadora reproducía cuadros de Goya o El Greco. Los marcianos habían llegado. Cincuenta años después, el Gobierno de Navarra y una afortunada alianza del sector público y privado harán posible estos “Encuentros 72-22”, entre el 6 y el 18 de octubre, bajo la coordinación del sabio Ramón Andrés. Es muy saludable que una ráfaga de modernidad airee nuestro ambiente cultural, siempre solipsista y sectario. Pensadores, escritores, músicos o artistas como Peter Sloteredijk, Massimo Caciari, Francisco Jarauta, Luis de Pablo, José Luis Guerín, Oskar Alegría o Juan Tallón serán un lujo compartido. Buenos tiempos para la lírica. Siempre he creído en los marcianos… Y en las marcianas.