Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Ospa

Expresión despectiva, más propia para dirigirse a los animales molestos que a las personas. También usada -a mí me la espetaron en más de una ocasión-, para dirigirse a los críos que no dejan de joder con la pelota. Lo más bonito de ayer, ese día tan viejo -“Que se vayan, se vayan, se vayan y no vuelvan más”-, fue la celebración de una mesa redonda sobre cuerpos policiales sin presencia ni representación de ningún cuerpo policial. ¿No es maravilloso? Las pobres víctimas del presunto acoso policial, trasformadas ahora en representantes puros de la libertad de expresión, no admiten el diálogo -palabra que no se les cae de la boca- con el presunto acosador uniformado. Se quejan de ser multados sin tregua, pero nadie aporta datos que justifiquen la queja. Yo mismo fui justamente multado por una unidad de la Guardia Civil, apostada a tal efecto en la rasante de una carretera rural. De repente vi boinas verdes, armas de guerra y una cadena que cruzaba la calzada. Tragué saliva: mi coche no había pasado la ITV. Me endosaron doscientos euros de multa que me apresuré a pagar para reducir la sanción. Acoso policial en toda regla. Resulta evidente deducir que los organizadores del esclarecedor evento “Ospa Eguna” son el auténtico cuerpo parapolicial que engalana los pueblos de la Barranca con sus pintadas y pancartas, que vigila el cumplimiento estricto de las órdenes dictadas por la izquierda abertzale y que si se tercia te propina una paliza por pensar y expresarte por tu cuenta. O por estar tomando una copa con tu novia sin mediar la “provocación” de un uniforme verde oliva. Esta es, quién puede dudarlo, una guerra de desgaste. “Detengamos la represión contra los trabajadores”, afirman, como si los policías y guardias civiles no lo fueran. Continúa el delirio fanático y nadie dispensa a estos colectivos una fuerte dosis de antipsicóticos. Una vez multado, cacheado, y registrado el maletero de mi coche me despedí del guardia civil: “Al margen de la multa, no se vayan, ¿eh?” Creo que sonrió.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE