Cartas de los lectores
Al personal de la sanidad pública que me atendió en mi ingreso


Actualizado el 17/08/2022 a las 12:38
Hay veces que la vida te pone a prueba, te hace parar y reflexionar sobre el ritmo de vida que llevamos, ¡y con la salud hemos topado! Por lo que ineludiblemente tienes que recurrir a los profesionales de la sanidad pública. En mi caso, el destino quiso que acabase en el Hospital de Navarra en el pabellón H4, habitación 421.
Allá esperas a que todo termine, que vayan pasando los días y te digan la frase celestial: “¡Te damos el alta!”. Y así es, todo llega y todo pasa, pero pasa mucho mejor si estás rodeado de personas que no solo se limitan a hacer su trabajo, sino que te trasmiten tranquilidad, te escuchan, te cuidan. Estas líneas van dirigidas al personal que me ha atendido durante estos días de ingreso: médicos y médicas, cirujanos, anestesista, enfermeras, auxiliares, limpieza, celadores… A todas y cada una de las personas que me habéis cuidado, que aunque no me aprendí todos los nombres, vuestras caras van apareciendo una a una según voy escribiendo, por lo que tomarlo como un agradecimiento personalizado. Gracias, gracias y gracias por el trabajo que realizáis, por el trato tan humano, por hacer que la estancia haya sido mucho más agradable a pesar de estar en un hospital.