Europa es democracia y libertad
"La guerra ha puesto de manifiesto la debilidad de las costuras que
unen a Europa y la necesidad de una política común de Defensa"

Publicado el 07/05/2022 a las 06:00
Este año la conmemoración del Día de Europa el próximo 9 de mayo tiene un significado especial. Ese día de 1950 se aprobó la Declaración Schuman considerada el primer paso para la integración de los países europeos. En 1951 nacería el embrión de lo que hoy es la Unión Europea, la Comunidad Económica del Carbón y del Acero. Los firmantes de este acuerdo tuvieron claro que solamente compartiendo la producción y distribución de estas dos materias básicas para la guerra podrían garantizar la paz.
Europa se empezó a construir como Unión apenas cinco años después de finalizado el conflicto que la destruyó. Hoy Europa está inmersa en la guerra de Ucrania que amenaza convertirse en un problema de mayores proporciones por la amenaza rusa de utilizar su arsenal nuclear. Una guerra que está haciendo tambalear los pilares económicos de la Unión, cuyo sostén político pasa también por serias dificultades tras la salida del Reino Unido, la deriva iliberal de alguno de los países miembros, la falta de respeto a las decisiones del Consejo por parte de Estados miembros y la brecha entre países acreedores y deudores.
La guerra ha puesto de manifiesto la debilidad de las costuras que unen a Europa y la necesidad de una política común de Defensa así como la creación de una Europa de la Energía.
Si en 1951 pusimos en común los recursos del carbón y del acero hoy debemos crear una política que comparta recursos propios y ajenos en materia energética.
Hoy, el principal problema que nos golpea es el de la guerra de Ucrania. Putin nos ha vuelto a recordar aquella frase de Francois Miterrand en el Parlamento Europeo allá por 1995: el líder socialista francés dijo que “El nacionalismo es la guerra”. Europa se construyó contra los nacionalismos. Cuando hoy los populismos reclaman que Europa eche marcha atrás debemos recordar la frase de Robert Schuman: “Cuando Europa no se construyó hubo una guerra”. Quizás si Europa se hubiese construido sobre bases más fuertes, si no fuera dependiente energéticamente, si tuviera una política común de Defensa y Seguridad, si hubiese dado pasos más firmes a su integración política esta guerra no se hubiera producido. Nadie osa desafiar a un enemigo fuerte.
Hoy hay que recordar a Putin que la reivindicación de la seguridad nacional nunca justifica la agresión, la invasión o la destrucción o la anexión del vecino con el fin de garantizarse un espacio de autoprotección. Algo obvio que deben recordar quienes se muestran comprensivos con el sátrapa ruso en su reclamación de un espacio propio de influencia. Lo mismo reclamaba Hitler cuando consiguió los Sudetes y fue el prolegómeno de la Segunda Guerra Mundial. También hoy la batalla de Europa, la batalla en Ucrania es la batalla de la libertad frente al totalitarismo.
En un mundo cada vez más bipolar Europa es un eslabón débil. Fortalecerlo, fortalecernos pasa por recuperar el espíritu de los fundadores: Schuman, Monet, Adenauer o De Gasperi. Ellos entendieron que solamente la adhesión a la idea de libertad nos hará merecedores del futuro de una Europa en Paz. La libertad, el Estado de Derecho, la dignidad de las personas y la igualdad ante la ley forman la columna vertebral de la Unión Europea y son todos valores que ataca Putin. Desde Sociedad Civil Navarra condenamos rotundamente la invasión de Ucrania y queremos mostrar nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano que está sufriendo en sus carnes esta barbarie genocida.
Europa es una idea de coexistencia, de colaboración pacífica entre Estados y es también un espacio de valores compartidos. Integración frente a tribalización, ese fenómeno en el que grupos culturales, étnicos y nacionalistas aspiran a revocar las estructuras comunes de la Unión, promoviendo un relato etnocentrista e identitario opuesto a los valores comunes de respeto y libertad. Hoy Europa está en guerra y los populismos son los auténticos caballos de Troya en nuestro sistema de libertades.
Europa afronta hoy retos que van a poner en riesgo su propia existencia. Siempre se podrá decir que el proyecto Europeo está fracasando pero si hay algo que ha demostrado en estos setenta años de existencia como Unión es que las crisis le fortalecen. Tenemos el reto de hacer compatible la Europa de las Patrias con la Unión Europea, tenemos que resolver con responsabilidad mutua las diferencias entre acreedores y deudores y encontrar el camino de la Europa de la Energía y de la Defensa Común. Pero tenemos que hacernos fuertes en el cumplimiento de las normas del Estado de Derecho, en esto no caben moratorias ni excepciones. La cultura del Estado de Derecho es la esencia del europeísmo, su cumplimiento escrupuloso debe ser la norma que determine la pertenencia al club. Como dijo Miguel Egea, exembajador de España en Francia, “…o nos reinventamos o Europa corre el peligro de ser la parte más prospera del Tercer Mundo”.
José Ramón Ganuza Vocal de Sociedad Civil Navarra