Feijóo, el liderazgo del PP y la política ficción en Navarra
El nuevo presidente del PP, una figura emergente en una Legislatura convertida en una trituradora de liderazgos

Actualizado el 10/04/2022 a las 10:45
LA guerra en Ucrania sigue tiñendo de sangre esta primavera que revienta de incertidumbres, pero que cohabita con un país que mira hacia la Semana Santa como refugio contra el desasosiego. Y donde además, siguen pasando otras cosas relevantes. Por ejemplo, la llegada de Alberto Núñez Feijóo al liderazgo del PP, que mueve varias fichas en el tablero político nacional, pero también en el de Navarra, donde se comienza a descontar el tiempo hasta las elecciones de 2023.
Un liderazgo tranquilo. En las filas del PP, Núñez Feijóo ha despertado de nuevo la ilusión en un partido hundido por la crisis interna que acabó con Pablo Casado en pocos días. Un trauma agudo cerrado en el Congreso de Sevilla y que se convierte ahora en esperanza para su electorado. Feijóo aporta un estilo diferente, más institucional en las formas, pero no por ello menos reconocible ni rotundo en las ideas. Llega aupado por cuatro mayorías absolutas en Galicia donde el PPse ha comido a sus rivales (de Ciudadanos a Vox), sin ningún miedo a rivalizar con Isabel Díaz Ayuso y con pocas ataduras (ahí está su crítica a la Gürtel esta misma semana).
Un hombre que proyecta un liderazgo tranquilo y aposentado en valores clásicos como la experiencia, el diálogo o la seriedad. Una inyección de moral para un centro derecha liberal que veía tambalear su proyecto (horadado en votos por Vox) a pesar del desgaste de Sánchez. Claro que una cosa es despertar ilusión y otra acabar llegando al Gobierno. Queda mucho partido por delante y muchos retos por superar.
Un PSOE en estado de alerta. Pero si hay algo claro es que la irrupción de Núñez Feijóo alerta al PSOE. Sánchez, un superviviente, sabe que el presidente gallego proyecta una imagen centrada que le puede hacer mucho daño electoral ya que la suya se desliza pendiente abajo empujada por la crisis económica y sus volantazos tácticos para mantener el poder. Todo en una Legislatura convertida en una trituradora de liderazgos en el Congreso. Albert Rivera, Pablo Iglesias y Pablo Casado se han ido a casa en menos de tres años empujados por sus grandes errores.
Está claro que instalarse en la bronca con Casado le era más útil a Sánchez en su estrategia, ya que engordar a Vox suponía debilitar al PP. La primera cumbre Sánchez-Feijóo ha revelado, en cualquier caso, que una cosa es la cordialidad y otra claudicar. Feijóo buscaba una rebaja de impuestos y se ha encontrado con un portazo. Eso sí, el PSOE meterá el dedo en el punto más débil del PP, su coalición con Vox en Castilla y León. Pero es difícil que de ello pueda hacer una batalla creíble un PSOE que gobierna con Podemos (es decir, con el otro extremo) y pacta con el independentismo (de Bildu a ERC).
Y con Navarra al fondo. Feijóo es una ficha nueva también en el tablero del centro-derecha en Navarra. Y es complicado de narices. Un tablero muy movido en estos momentos donde confluyen UPN, Ciudadanos y PP. Todavía está sin perfilar el futuro de su coalición, que tiene dos opciones. Una, repetir juntos en las urnas de la primavera del 23, para seguir siendo la primera fuerza política en Navarra. Ola segunda, que UPNescoja ir en solitario para facilitar luego un hipotético entendimiento con el PSN, a pesar de que eso es algo que hoy suena a política ficción dado lo cómodo que está el PSNen su actual casilla, con Geroa Bai-PNV en el Gobierno y Bildu apoyando desde fuera.
La decisión de si repetir o no el proyecto de Navarra Suma está en el tejado de UPN y Javier Esparza se juega mucho en acertar porque sabe que puede ser su última oportunidad para llegar al Palacio de Navarra. No es una decisión fácil porque la pregunta clave (¿Qué opción ofrece más probabilidades de llegar al Gobierno? )no tiene, hoy por hoy, una respuesta evidente.
Pero como tres, en política, no son suficiente multitud, queda por ubicar en este mapa a dos nuevos actores. Por un lado, los diputados de UPN expulsados del partido, Adanero y Sayas que son una gran incógnita. La plataforma que han creado ¿busca generar un nuevo partido? ¿Pueden integrarse finalmente en el PP? De hecho esta semana exhibían presencia en la charla de Isabel Díaz Ayuso en Pamplona. Y sin olvidar además que en el extremo derecho del tablero, Vox es una fuerza que lleva el viento de cola a nivel nacional y que va a estar ahí en los próximos comicios.
En este batiburrillo de siglas e intereses Feijóo tiene que marcar criterio sobre su futuro en Navarra, donde se encuentra con un PP hoy residual (tiene 2 parlamentarios de entre los 20 de Navarra Suma) y que encima exhibe divisiones internas. Lo dicho, tiene mucho trabajo por delante.