"Vacunarse por el bien de todos"
En Navarra, la transmisión del virus se ha disparado los últimos siete días. El pasaporte covid debería funcionar como acicate para tratar de convencer a quienes se han negado hasta ahora a vacunarse

Publicado el 21/11/2021 a las 06:00
La vacunación masiva se ha revelado como la herramienta más eficaz para frenar la pandemia. Lo prueba no solo la evidencia científica, sino la contumacia de los hechos. La inmunización del 90% de la población diana en España constituye un éxito incuestionable. A él han colaborado la UE con el aprovisionamiento de las dosis necesarias en un tiempo récord, el Gobierno con las complejas tareas logísticas y las comunidades con un despliegue organizativo sin precedentes para administrar los inyectables. También una sociedad altamente concienciada sobre la necesidad de protegerse ante la amenaza del virus. No es casual que uno de los colectivos con un mayor nivel de contagios sea el único excluido hasta ahora de ese proceso: el de los menores de 12 años, pendiente de la aprobación de un suero específico para él. Los no vacunados constituyen uno de los principales focos en la nueva escalada de la covid. Un repunte significativamente más agudo en los países de la UE con una mayor proporción de ciudadanos no cubiertos por la pauta completa; sobre todo, entre los vulnerables por su edad o por patologías previas. La normativa vigente impide la inmunización obligatoria al primar la libertad individual incluso en el caso de profesionales en contacto directo con personas de alto riesgo. Pero la falta de encaje legal de esa medida no exime a las instituciones de intentar seducir a ese grupo para que dé un paso beneficioso tanto individualmente como para la salud pública, que ayudaría a atajar el inquietante aumento de positivos. En Navarra, la incidencia y la transmisión del virus se han disparado los últimos siete días, y el Gobierno foral propondrá la próxima semana al Tribunal Superior de Justicia de Navarra que el pasaporte covid sea requisito indispensable desde el 27 de noviembre para acceder a restaurantes, locales de ocio nocturno y eventos multitudinarios con consumición. De recibir el aval de la justicia, estaría en vigor hasta el 6 de enero. La implantación del pasaporte covid debería funcionar como acicate para tratar de convencer a quienes se han negado hasta ahora a vacunarse ya sea por menospreciar el peligro del virus o por un negacionismo tan minoritario como sin fundamento.