"La aprobación de las Cuentas del Gobierno de coalición asegura la continuidad de la legislatura hasta 2023"

Publicado el 06/11/2021 a las 06:00
Las enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos Generales para 2022 han sido desechadas por el Congreso, con 188 votos en contra y 156 a favor de su devolución. El escrutinio parlamentario asegura prácticamente la aprobación de las Cuentas del Gobierno de coalición, y con ello la continuidad de la legislatura hasta 2023. Los mensajes críticos que tuvo que soportar el Gobierno de parte de ERC y del PNV, requiriendo el cumplimiento de acuerdos anteriores o reivindicando nuevas cuotas presupuestarias, no son más que gestos de dignidad política cuando ninguno de los socios de investidura está en situación de echar a pique el mandato de Pedro Sánchez. De manera que el Ejecutivo central puede seguir sorteando las aspiraciones sucesivas de sus socios parlamentarios, adelantando algunas concesiones y posponiendo otras mediante compromisos verbales a los que sus interlocutores necesitan conceder credibilidad. Algo a lo que contribuye la pugna entre ERC y Junts en Cataluña, y entre PNV y EH Bildu en el País Vasco. Pero junto al triunfo político de una votación que socialistas y morados celebraron con una emoción impropia en quienes dicen sentirse seguros en el gobierno del país, la oposición ejercida por PP, Ciudadanos y Vox conduce a una confrontación extrema que impide el juicio riguroso sobre las previsiones económicas en las que se basan las Cuentas. La revisión a la baja para 2021 y también para 2022 por parte de todos los institutos de estudio públicos y privados, exceptuando el Gobierno, se ha encontrado esta semana con el más que positivo comportamiento del mercado laboral, lo que invita a especular con dos supuestos: que el Ministerio de Economía esté en lo cierto al atribuir al cómputo de la actividad económica diaria mayor rigor que al PIB a la hora de retratar la coyuntura, o que la precariedad del empleo denote un crecimiento más exiguo del esperado. En cualquier caso, el trámite de las enmiendas a la totalidad de unos Presupuestos tan cruciales requería una discusión con menos eslóganes e invectivas y más argumentos económicos.