"Parot, un asesino cuyo historial le sitúa en la cúspide del terrorismo mundial"
Es evidente que cada gesto de protesta sectaria contra la larga condena de cárcel que cumple Parot trata de convertir al victimario en víctima para así justificar su pasado terrorista

Publicado el 18/09/2021 a las 06:00
Las 39 víctimas del terrorista de ETA Henri Parot fueron homenajeadas ayer en Vitoria en un acto en el que estuvieron presentes todas las instituciones directamente concernidas. Nunca antes se había producido un señalamiento tan notorio y unánime de las culpas acumuladas por un etarra por sus macabras acciones en sucesivas sentencias firmes. Era obligado que las instituciones democráticas se adelantasen al oprobio anunciado para hoy contra una justicia penal que, según sus convocantes, propicia la “cadena perpetua encubierta”, cuando tras ese motivo de protesta se ocultaba y se oculta el reconocimiento a un asesino cuyo historial le sitúa en la cúspide del terrorismo mundial. Señal elocuente del momento en que se encuentra EH Bildu. Ese partido que, pese a que hay quienes pretenden blaquear, sigue sin condenar la violencia, y que tanto Pedro Sánchez como María Chivite han elegido como compañero de legislatura. Ni la marcha de Mondragón finalmente suspendida se presentaba formalmente como un acto de ensalzamiento del terrorismo y de desprecio hacia las víctimas, ni la movilización alternativa a la que llama Sare -la red de apoyo a los etarras presos y huidos- frente a los ayuntamientos vascos puede ser prohibida legalmente. Pero es evidente que cada gesto de protesta sectaria contra la larga condena de cárcel que cumple Parot trata de convertir al victimario en víctima para así justificar su pasado terrorista como un designio ineludible. Y supone un dolor añadido e innecesario a las víctimas del terrorismo que tanto han sufrido. A estas alturas nadie puede llamarse a engaño, aunque los poderes democráticos deban ceñirse a la legalidad. La imposibilidad de prohibir la manifestación de Mondragón y las concentraciones convocadas para hoy tampoco debe sumir a las instituciones y a la sociedad en una suerte de ingenuidad tolerante. Todas las personas que participen en las movilizaciones alternativas a la marcha de Mondragón son conscientes de qué van. Van de justificar lo injustificable nada menos que a partir de la trayectoria de Henri Parot.