"Yolanda Díaz ha jugado a fondo sus cartas frente a Nadia Calviño"

El desencuentro por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no ha de enturbiar el diálogo sobre el resto de
materias pendientes en el mercado de trabajo

thumb

Editorial DN

Publicado el 17/09/2021 a las 06:00

La subida del SMI ha sido objeto de una negociación simultánea dentro del Gobierno de coalición y entre éste y las centrales CC OO y UGT, quedando de lado la CEOE al mostrarse contraria a su incremento en 2021. La perspectiva de que el SMI se equipare al 60% del salario medio de los trabajadores españoles de 2023 en adelante dibuja un horizonte que debiera comprometer tanto al Ejecutivo como a las formaciones parlamentarias y las demás administraciones públicas, a la representación sindical y a las organizaciones empresariales. La línea trazada para el conjunto de la UE no solo supone una referencia salarial socialmente integradora, sino que señala el mínimo de productividad y de cualificación del trabajo sobre el que ha de pensarse el futuro de la economía europea. Por eso mismo, además de que la paulatina subida del SMI entre éste y los dos próximos ejercicios se adecue al ritmo de la recuperación, es imprescindible cuidar incluso formalmente la participación de todos los actores del diálogo social en la toma de decisiones. Dada la negativa de la CEOE a secundar la subida del SMI en lo que resta de 2021, alegando que ni la reactivación ni el empleo están en situación de asumir todavía el incremento de los costes laborales en aquellos sectores y empresas que se resientan más por la subida, el Gobierno pudo inclinarse por decretar un aumento acorde a las indicaciones de los expertos sin establecer para ello una negociación con los sindicatos con un alcance de tres años. Pudo haberse decidido por el 15% de subida desde el 1 de septiembre o el 1 de octubre como base sobre la que concertar la evolución del SMI en 2022 y 2023 con los sindicatos y con las organizaciones empresariales. No lo ha hecho así no solo porque la titular de Trabajo haya jugado a fondo sus cartas respecto a la de Economía. Lo ocurrido responde a la necesidad que Sánchez ha sentido de proyectar mensajes de izquierda, a semejanza de la intervención gubernamental sobre el sector eléctrico. Es importante que la CEOE se reincorpore a la negociación de la subida del SMI en los dos próximos ejercicios. Y es más importante que el desencuentro en esta materia no enturbie el diálogo sobre los demás capítulos pendientes en el mercado de trabajo.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora