Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Un PSOE vertical y disciplinado

Será muy difícil que las candidaturas socialistas autonómicas y locales para los comicios de mayo de 2023 se distancien de las indicaciones del líder Pedro Sánchez

Avatar del Editorial DNEditorial DN18/07/2021
La presencia de Pedro Sánchez en Sevilla junto a Juan Espadas, que el próximo viernes será elegido secretario general de los socialistas de Andalucía, recordó hasta qué punto la influencia del líder máximo del PSOE y presidente del Gobierno fue determinante para que el alcalde de Sevilla se hiciese con la dirección de la organización andaluza frente a las resistencias de Susana Díaz. Vino a subrayar también la dimensión partidaria de la remodelación que Sánchez introdujo en el Consejo de Ministros hace una semana. Ni siquiera bajo el carismático liderazgo de Felipe González los socialistas habían conocido un momento de tan disciplinada anuencia militante en torno a la política seguida por su secretario general, sea cual sea ésta. La polarización sin ambages determina la necesidad de confiar en quien encarna al partido, máxime cuando está al frente del Gobierno debatiéndose ante una oposición sin miramientos. Pero la égida de Pedro Sánchez responde también al desmantelamiento programado de la intermediación orgánica, de los contrapesos territoriales, sectoriales y de las corrientes que operaban en el PSOE. Vertientes que ahora son poco más que materia especulativa, propiciado todo ello por la introducción paulatina del sistema de primarias, ciertamente inaudito para la tradición socialista, por el que pasó Borrell, Almunia, Rodríguez Zapatero, Rubalcaba y una suerte de concurso final del que resultó vencedor Pedro Sánchez. El modo en que volvió a la secretaría general del PSOE produjo un cambio sin vuelta atrás. Recabó el favor de los afiliados socialistas alentando que estos pudieran romper con su fidelidad hacia los responsables locales y autonómicos. Aprovechó el momento de presentar la moción de censura contra Mariano Rajoy. Y acabó silenciando discrepancias, orillando escepticismos, hasta hacerse ya con todo el PSOE como instrumento de sus propósitos. Es un liderazgo que no admite disensos desde posiciones de alguna relevancia en la estructura del PSOE, y que tampoco está dispuesto a que haya responsables públicos socialistas que mantengan reservas hacia los designios del secretario general. Quien pretenda oponerse deberá hacerlo de frente y con todas las consecuencias.
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones