"Leer a un cargo público pedir perdón fue como una ráfaga de aire fresco mañanero"
Opinión de Dulanz

Actualizado el 06/04/2021 a las 06:00
Leer el domingo en el periódico a un cargo público pedir perdón porque las previsiones de vacunación no se han cumplido fue como una ráfaga de aire fresco mañanero. “Dije que la vacunación iría a velocidad de crucero y no ha sido así, pido perdón”. Frase pronunciada por el director general de Salud, Carlos Artundo. Y que “hemos ido a una velocidad muy lenta”. Lo reconoce sin tapujos. Una manera de amigarse con la verdad, de insuflar oxígeno y valorizar a una clase política mancillada por sus propios actores. Porque algunos de estos persisten en sus errores empecinadamente haciendo buena la expresión de sostenella y no enmendalla. No hay nada más ridículo que oír a algún portavoz gubernamental decir que se está vacunando “masivamente” cuando la gente normal y corriente ve que tres meses después hay miles de navarros y navarras mayores de 80 años que no han recibido las dos dosis. Valdría con decir la verdad. Es más honesto.