Cuatro recados en una mañana

Actualizado el 06/10/2020 a las 06:00
Andaba diciendo que está el Estado de las autonomías para entrar a vivir y un conciudadano me llamó ‘comebocatas de calamares’. ¡Al fin un insulto folclorracista para los madrileños!, me dije, ilusionado. Quevedo no había firmado el cliché, vale,...