8M

thumb

User Admin

Actualizado el 02/06/2020 a las 06:00

El 8M es el quince de julio del Gobierno, el día más oscuro de la legislatura. No sé qué será de mis tristezas este quince de julio sin un puerto en el que guarecerse. Vamos empalmando inviernos como los alcohólicos cuando hilvanan la desesperanza. El 8M es la criptonita de Pedro Sánchez. Le pasó a Aznar con la foto de las Azores y con el ‘Ha sido ETA’ después del 11M y le pasó a Zapatero con los brotes verdes de la crisis. Todos los gobiernos que se creen inmortales terminan por pasarse de astutos y crean estas criaturas insomnes entre la culpa y la vergüenza, símbolos de la mala gestión, entes espectrales que no les dejan conciliar el sueño. Sánchez creía que no iba a dormir bien pactando con Iglesias y lo que le quita el sueño es una manifa de domingo. Se le ha aparecido Irene Montero en la ETB el 9 de marzo como un espectro del pasado con algo de Tamara Falcó de La Navata. Las declaraciones de Montero tienen un impulso tan jo, tía, pero son una bomba para la arquitectura renacentista del ‘No se podía saber’, pues los besos a sus hijos en el Ministerio que le asustaban en privado no le parecían nocivos para un millón de personas. ¿Si no estaba bien besar un bebé, cómo estaba bien salir a la calle en tromba? Entonces, el Gobierno se escuda en que nadie lo sabía, que es tan responsable como la gente que estaba en los bares y en los partidos de fútbol, pero andábamos en las calles justamente porque el 8M era el paraguas de todo lo demás. Hay una abismo entre el españolito de a pie al que pretenden culpar de la pandemia y el Gobierno que tenía los datos y los papeles y no los usó. No sabían que iba a suceder, pero lo que no sabían en ningún caso es que no fuera a suceder. Así, el Gobierno se fue dejando llegar el 8M sin arriesgarse a parecer antifeminista por prohibirlo, acaso esperando que fuera otro el que pidiera prohibirlo para señalarlo como antifeminista, en todo caso poniendo por delante el interés político al bienestar físico de los ciudadanos. Les parece poco.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora