La automoción, otra víctima de la covid-19
El cierre de Nissan en Barcelona revela las dificultades que atraviesa el sector de la automoción en estos tiempos de pandemia. Supone todo un revés económico y social

Actualizado el 29/05/2020 a las 06:00
El cierre de las factorías de Nissan en Barcelona representa, con la pérdida de sus 3.000 empleos y sus efectos sobre otros 20.000, un preocupante revés para la industria que advierte de la difícil situación que atraviesa el sector de la automoción. El presidente europeo de la firma japonesa, Gianluca de Ficchy, anunció ayer que la decisión es “irreversible” por la “inviabilidad” económica de las plantas, que comenzarían a ser desmanteladas en diciembre. Una postura muy diferente a la del Ministerio de Industria, para quien el plan presentado “hace unos meses” a la multinacional permitiría su continuidad. El Gobierno venía alegando que la permanencia era más razonable para la compañía que la pérdida de los 1.000 millones de euros que, según sus cálculos, le costaría abandonar las instalaciones. Pero no parece que Nissan coincida con esa estimación. El Gobierno y especialmente la Generalitat dicen estar dispuestos a continuar explorando salidas a la situación. Pero no podrán hacerlo con menos escepticismo del que han mostrado hasta ahora. Quedan fuera de la realidad las sugerencias de nacionalización realizadas por Pablo Iglesias o las de asunción pública de las plantas barcelonesas para producir vehículos eléctricos formuladas por Iñigo Errejón. Las administraciones deben centrar sus esfuerzos en contribuir al mantenimiento y renovación de las factorías y empresas auxiliares del sector, y al impulso de proyectos innovadores en cuanto a sostenibilidad y nueva movilidad. Las instituciones deberían reflexionar sobre su implicación en los proyectos empresariales a la luz de lo ocurrido con Nissan. En la Comunidad foral, el sector de la automoción es uno de los pilares que sostienen la economía navarra, con la planta de Volkswagen y decenas de industrias auxiliares que sostiene a miles de familias. Y aunque la crisis de la covid-19 sigue perjudicando las expectativas de producción y empleo, VW Navarra mantiene sus proyectos de futuro y ayer mismo se presentó en sociedad el tercer modelo que se fabricará en Landaben a partir del próximo año.