IRPF virtual

Actualizado el 07/05/2020 a las 06:00
Día 54 del estado de alarma. Las cabezas pensantes del Gobierno foral han creído que no hay un solo navarro sin un master en finanzas y fiscalidad y que nos sobramos para rellenar ese documento ininteligible que es el IRPF. Este año no va a haber campaña presencial. Así lo han decidido. Por “criterio sanitario”. Para el resto de los mortales, metacrilato. Si en esta crisis hemos descubierto que miles de escolares navarros carecen de internet en casa, ¿cuántos mayores podemos calcular que no tienen un ordenador? Y cuando ya está formado el lío, la presidenta María Chivite sale con que “si alguna persona lo necesitara, podrá atenderse de manera presencial”. Muy bien. Y eso, ¿en qué se traduce? ¿Quién determina quién lo necesita y quién no? ¿En qué ventanilla hay que tocar? ¿Y si no es una, y son cientos o miles? Suena a una larga cambiada de la presidenta para salir del paso. Y mientras, el señor Manuel o la señora María, que se busquen la vida.