El disparate de las mascarillas

Actualizado el 15/04/2020 a las 06:00
Día 32 del estado de alarma. Hace apenas unos días, todavía sonaban en las radios cuñas publicitarias que poco menos que desaconsejaban el uso indiscriminado de mascarillas. Reputados miembros gubernamentales nos han dicho que ponerse la mascarilla en la calle era una medida ineficiente. Expertos en la materia aseguraban que solo eran necesarias para el personal sanitario... ¿Y ahora? Pues todo lo contrario. Que las mascarillas no vienen mal. Aunque sean de tela, hechas por la abuela. Que algo nos protegerán. Si la gestión de esta crisis tiene más sombras que luces -quien lo dude, que compare cifras de muertos-, la de las mascarillas está siendo un disparate. ¿No será que antes no teníamos mascarillas disponibles y ahora van llegando? La población, confinada y obediente, necesita certezas para mantener el ánimo y seguir su lucha contra el virus. Y los gobiernos y las autoridades sanitarias, que están para dar seguridad y confianza, han contribuido a una confusión inexplicable.