Hacia el desplome de la economía
Al cumplirse un mes del estado de alarma, organismos internacionales como el FMI ya estiman un desplome de la economía mundial, europea y española que tardará en recuperarse

Actualizado el 15/04/2020 a las 06:00
España va a sufrir este año un auténtico hundimiento de su economía como consecuencia de la crisis del coronavirus. Las previsiones del informe semestral Perspectivas de la Economía Mundial, publicado ayer por el Fondo Monetario Internacional (FMI) reflejan una caída del PIB del 8% y una fuerte subida del paro hasta el 20,8%. Un desplome anual del PIB español equiparable al que se produjo al inicio de la Guerra Civil (1936); y similar al que padeció entre 2008 y 2013 -seis años-. Y como siempre que en este país se produce un batacazo económico, el paro se dispara y se lleva la peor parte. España había conseguido bajar del 26% de desempleo alcanzado en 2013 al 14% de 2019, tras seis años consecutivos a la baja, y ahora las previsiones del FMI apuntan de nuevo hasta casi el 21% de paro. Si se cumple este escenario, España tardará mucho tiempo en recuperar el nivel de riqueza que tenía hace solo unos meses. El demoledor informe del FMI pone de relieve la profunda recesión a la que se enfrenta todo el planeta como consecuencia del inevitable confinamiento. Y va a exigir un descomunal esfuerzo colectivo para levantar el tejido productivo y suturar graves heridas en la cohesión social. En el frente sanitario, el mes transcurrido desde la declaración del estado de alarma ofrece un balance desgarrador de 18.056 personas fallecidas entre las diagnosticadas de coronavirus, un total de 172.541 contagios confirmados, y la esperanzadora pero limitada suma de 67.504 pacientes recuperados. Ese es el orden en el que debiera hacerse el balance de situación. No sólo porque los fallecidos requieren la consideración primera de una sociedad confinada por la pandemia, también porque su recuerdo encarna la extrema gravedad de la amenaza, y pone en valor el enorme esfuerzo profesional y social desarrollado en estas cuatro semanas. La reactivación laboral iniciada esta semana, tras la hibernación, va a marcar el futuro inmediato de la población, su confinamiento y el “desescalado” de las restricciones. Sólo con la seguridad de haber vencido al embate epidémico puede iniciarse la reconstrucción social y económica.