Contar muertos

Actualizado el 14/04/2020 a las 06:00
Día 31 del estado de alarma. No hace tantos días, el mundo en general ponía en cuarentena las cifras oficiales que China ofrecía sobre la crisis del coronavirus y la de sus muertos. Tres mil y pico. Comparada con la que se da en España, Italia, Francia... parecen pocas. Dado el hermetismo, el control informativo y la falta de libertades del país asiático, las dudas son hasta razonables. Pero es que en España la contabilidad de los fallecidos por el covid-19 no es ejemplo de nada. Lógicamente, si a las personas con síntomas de estar contagiadas no se les hace el test, no forman parte de la estadística de muertos por el bicho. Y tampoco engrosan la cifra los mayores que han muerto en residencias y a los que no se les ha practicado la autopsia. Y aun así, somos el país del mundo que más muertos oficiales tiene en relación con la población. Y hay políticos que alardean de buena gestión. España no es China, pero un requisito de calidad democrática es ofrecer datos fiables, más aún cuando se trata de contar nuestros muertos.