Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Opinión
Opinión

Un 28- F retrospectivo

Manuel Pulido.
Manuel Pulido.
  • Manuel Pulido
29/02/2020

El 28-F es un día festivo en Andalucía. Se conmemora el cuarenta aniversario del referéndum por el que dicha comunidad accedió a la autonomía plena por la vía del artículo 151 de la Constitución, es decir, la que la igualaba con las comunidades históricas, Cataluña, País Vasco y Galicia. Para algunos políticos y académicos, el reconocimiento de Andalucía como comunidad histórica supuso una quiebra del pacto constitucional de 1978, aquel que enlazando con el pensamiento de Azaña y de la Constitución de 1931 incluyó la categoría de las comunidades históricas en una nueva organización territorial del Estado, resultando así una suerte de recuperación del tracto histórico perdido en el periodo franquista, que rescataría del pasado el hecho diferencial vasco y la llamada cuestión catalana.


No es de olvidar, sin embargo, el papel de Manuel Clavero Arévalo, ministro de las Regiones con Adolfo Suárez, en la creación de la España de las preautonomías, que pretendió evitar el privilegio catalán y vasco frente a la generalización de las autonomías, resurgitando el pensamiento de Ortega y Gasset sobre las regiones ariscas en su obra sobre “La redención de las provincias”. Se impuso, así, el llamado “café para todos”. Desde entonces y más aún, tras el intento de Calvo Sotelo y Felipe González de racionalizar el mapa autonómico con los pactos autonómicos, que dieron lugar a la LOAPA (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico) y su desautorización por el Tribunal Constitucional, los nacionalismos catalán y el vasco pretendieron sacar la cabeza sobre el resto de comunidades generalizadas a partir de 1983, en la operación de descentralización política más importante acaecida en el último tercio del S. XX en Europa.


En sólo cinco años España se acostó uniforme y se levantó autonomista. Sin embargo, la ley electoral de 1977 que pretendió integrar en la gobernación del Estado a los nacionalismos vasco y catalán, mediante su sobrerepresentación en el Congreso de los diputados, dio como resultado un desequilibrio autonómico al poder influir -en un do ut des- en cuestiones como la cuantía del cupo vasco o las generosas transferencias a Cataluña, que Aznar en el llamado Pacto del Mayestic (1996) consolidó con el tax surplus en forma de participación del IRPF (se pasó del 15% al 33%) y cesión del 35% del IVA y del 40% de los impuestos especiales, más las competencias de Tráfico y Circulación (Mossos incluidos).


Ni que decir tiene que el simbolismo y el agravio comparativo con el que el socialismo andaluz y el Partido Andalucista de Rojas Marcos supo galvanizar al cuerpo electoral con la autonomía andaluza, no solo le catapultó a la gobernación de dicha Comunidad, sino que supuso un cambio en la dinámica autonómica con la diferencia de que la inexistencia de un partido nacionalista con suficiente peso en el Congreso de los diputados como PNV y CiU, consolidó al PSOE andaluz como granero de votos del PSOE en todas las elecciones generales y, con ello, su influencia en favor de la comunidad de Andalucía.


El triunfo inesperado de Zapatero en 2004, tras el 11-M, posibilitó una nueva relectura autonómica con el llamado Pacto del Tinell, y el nou Estatut de 2006 y el nuevo Estatuto andaluz de 2007, que colmó la paciencia de los nacionalistas catalanes al impugnarse ante el TC y no el andaluz, cuando había disposiciones idénticas, y que incendió a la clase separatista catalana. De dicho error histórico y del desencuentro de los nuevos políticos catalanes con Mas a la cabeza, vienen nuestros males actuales, que hoy no sabemos cómo se resolverán.


Andalucía se volcó en la autonomía porque consideró que era la forma de salir del subdesarrollo y de poner el acento andaluz al mismo nivel que el de las autonomías históricas. Hoy podemos constatarlo y festejarlo, aunque puso al descubierto las costuras de un Estado descosido o desvertebrado, pese a su éxito inicial.

 

Manuel Pulido. Doctor en Derecho Constitucional


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra