El macrojuicio

Actualizado el 11/12/2017 a las 06:00
El 'caso de los ERE' se ha convertido en un caso clínico y los médicos discuten sobre su tratamiento. Los remedios son buenos, pero la enfermedad es todavía mejor. He conocido a Chaves y a Griñán, si bien superficialmente, que es la única manera de conocer a los políticos profesionales. Eran personas cultas, afectuosas y responsables, pero les tocó vivir en el laberinto que ellos mismos diseñaron, solo o con ayuda de otros. El miércoles próximo se sentarán en el banquillo, que es un lugar incomodísimo, pero donde caben todos. Les deseo suerte porque la inocencia de nada les vale. Se va a debatir el que llaman el "mayor caso de corrupción en España" y los dos expresidentes de la Junta de Andalucía, que pasaron por allí, cometieron el error de quedarse. Estamos hablando de la comunidad autónoma más poblada de España, que además es la única que no ha variado el color de su bandera ni el color de la tez de los gobernantes, lo que de verdad es una plusmarca en cuarenta años de democracia. No van a caber todos en el banquillo y habrá codazos para salirse. Demostrar la inocencia es mucho más difícil que probar la culpabilidad, pero ambos sectores corren el mismo riesgo: que no les crea nadie.