Algo que rime con 'oño'

thumb

User Admin

Actualizado el 02/12/2017 a las 11:32

Algo que rime con ‘oño’. Vamos allá: ñoño, retoño, leño, caño. Esto es lo que me sale de golpe. Poco más. No soy buena con las rimas y por eso, cuando escribo, suelo echar de menos un diccionario de finales. Tengo un diccionario alfabético, uno de sinónimos y uno de términos afines. Los tres estupendos salvo que a veces, escojo una palabra y no quiero que la palabra siguiente rime con ella para no parecer una cabra, una macabra, una que labra (acabo de avisar que soy mala). Menos mal que también tengo internet, así que me conecto y ¡oh, cielos! En la red existe un diccionario de rimas. Tecleo rápidamente ‘oño’ y aparecen: bisoño, gazmoño, roño. No está mal, pero tampoco es muy preciso. De todas formas, como siempre hay que buscar la virtud en el error, admito que desarrolla la imaginación del usuario pues incluye el término ‘matrimoño’ y la hibridación es un acierto. Qué otra cosa es un ‘matrimoño’ sino una pareja que permanece junta hasta que a ella le sale moño y cae la tarde haciendo calceta. Busco más: madroño, coño, sueño. Aquí es donde quería llegar. A la relación entre estos términos. ¿Existirá un diccionario virtual de relaciones? Insertas tu nombre y el diccionario resuelve que te llevas bien con las Marianas y fatal con los Juanes, aunque los Eladios te reconfortan y las Alfonsas te hacen reír. Esto lo hacían muy bien los horóscopos en la adolescencia. Lástima que uno madure, maldita sea el otoño (eh, aquí he estado elegante), y que las relaciones haya que buscarlas, crearlas, provocarlas, deshacerse de ellas si hace falta. En definitiva, la conexión entre madroño y coño es que en Madrid, el próximo sábado, empieza a gestarse la primera edición del ‘Festival Oño’. Un encuentro literario que pretende garantizar la igualdad de género en tanto que el último ‘Festival Eñe’ ha contado tan solo con veintiocho escritoras y ciento cuatro escritores. No se trata de un asunto de calidad (quizá esa veintena era notablemente superior al centenar). No se trata de mala fe (estos líos se montan entre amigos y entre ellos se van llamando). Se trata, simplemente, de cumplir la Ley de Igualdad que estable una participación equilibrada (40-60%) entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la Administración. El ‘Festival Eñe’ recibió subvenciones públicas. El ‘Festival Oño’, a saber. De cualquier modo, una cosa está clara: se pretende imponer la ley como la impuso el abogado al que interpretaba James Stewart en ‘El hombre que mató a Liberty Valance’. Este caballero idealista consiguió instaurar el poder de la palabra en un pueblecito del Oeste, pero necesitó, eso sí, la pistola de John Wayne para conseguirlo. Ay, siempre necesitaremos hombres despiadadamente románticos. Aunque el abogadillo fue el que se quedó con la chica, que conste. El ‘Festival Eñe’, amig@s, va a repartir hombres y mujeres. Y después que se casen, sí señor. Que se ‘matrimoñen’ el festival ‘Eñe’ y el festival ‘Oño’ y que nazca un festival literario que no atienda a géneros, ni a leyes, ni a amiguismos sino solo a literatura. Será el encuentro de escritura con el nombre más kitsch y cursi del planeta, pero qué ganas. El ‘Festival Sueño’. Ay.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora