Y a los cuarenta me dio por correr…

Actualizado el 23/06/2017 a las 11:38
El pasado sábado, el San Fermín Marathon, a más de 35 grados, dejó muchas anécdotas. Una de las cosas que más me llamó la atención fue la cantidad de personas a las que les calculo una edad por encima de los 35 o 40 años que allí estaba, luchando contra sí mismo para completar el recorrido.
Y es que, son muchas las personas que deciden incorporarse al mundo del deporte a partir de los 40. Debe ser que la conciencia “sedentaria” les da un toque de atención. O que la famosa “crisis de los 40” es algo más que una frase hecha y verdaderamente al llegar a esta edad, las personas hacemos balance vital.
Hay a quien en medio de ese “balance” le da por comprarse la moto, otros optan por hacer el viaje de su vida, o ya sabes aquello de escribir un libro, plantar un árbol… Pero eso parece que ha cambiado y que lo que se lleva a hora al llegar a los 40, es calzarse unas zapatillas de deporte y tratar de frenar el envejecimiento del cuerpo.
Empezar a correr con 40
Antes de nada, si estás barajando la opción de empezar a hacer deporte por primera vez pasados los 40, o después de una larga temporada de apalancamiento en el estilo de vida sedentario, lo más aconsejable es que seas prudente y antes de nada te hagas un buen reconocimiento médico, a ser posible en forma de prueba de esfuerzo.
Algunos cosas que debes tener en cuenta son por ejemplo las zapatillas. Déjate asesorar por expertos, que tengan en cuenta la superficie sobre la que vas a correr, tu tipo de pisada, que conozcan las tecnologías, materiales o acabados. En un momento dado igual es necesaria una visita al podólogo o a la ortopedia para valorar la necesidad de unas plantillas personalizadas.
Ejercicios y estiramientos complementarios
Un buen calzado te ayudará a evitar lesiones, pero no olvides la importancia de un buen calentamiento antes de comenzar la carrera, porque cuantos más años tenemos, más le cuesta a nuestro organismo ponerse en marcha. Se trata de preparar la musculatura y el sistema cardiovascular para el esfuerzo al que vamos a someterle.
Si un buen calentamiento evita lesiones, un buen estiramiento al terminar la sesión contribuye de la misma manera. La flexibilidad es otro rasgo que vamos perdiendo con la edad y por eso unos buenos ejercicios bien hecho al terminar el ejercicio nos ayudarán a mantenerla.
¿Y la fuerza? Hay mucha gente que cree que para ser runner no es necesario ir al gimnasio. Y esto es posible si trabajas la fuerza fuera de una sala de musculación, haciendo ejercicios en cuestas por ejemplo. Pero sea como sea, el runner como cualquier otro deportista, debe trabajar la fuerza, especialmente en las piernas, porque le ayudará a que las articulaciones sufran menos y permitirán utilizar más la musculatura del tren inferior.
Retos alcanzables
No te marques retos demasiado exigentes, porque lo único que conseguirás es desmotivarte. El mundo del running es un mundo al que te puedes enganchar fácilmente, pero en el que tienes que introducirte poco a poco, marcándote metas adecuadas a cada momento.
Es cuestión de paciencia, de tratar de disfrutar desde el primer día, que poco a poco los resultados llegan. Es un deporte muy agradecido, si eres constante, te vas superando poco a poco.
En este sentido, me gusta una frase que escuché a la periodista y runner Begoña Beristain www.begoberistain.com en una entrevista en la que presentaba su libro 'Tú también puedes ser runner' cómo fue la primera vez que participó en una carrera: "Llegué la última. Pero lo importante, que era ponerse un dorsal, ya estaba hecho. Una vez que pruebas eso te enganchas y dan igual los rivales porque tu única rival eres tú misma".