Abanderados del ridículo
Si el Parlamento no respeta las resoluciones que aprueba sobre sí mismo, pierde toda legitimidad para exigir que otras instituciones atiendan las que aprueba sobre ellas

Actualizado el 25/09/2016 a las 06:00
El Parlamento “del cambio” no deja de corroborar su viraje a peor gracias a un asunto, el de la bandera de la Unión Europea, que de la anécdota mediática primera ha pasado a provocar vergüenza....