Vivienda
El palacete de lujo y diseño con piscinas naturalizadas a la venta a 20 minutos de Pamplona
Es una propiedad del siglo XIX que fue rehabilitada completamente en 2010


Publicado el 24/03/2026 a las 05:00
Entre campos de trigo, en Murillo de Lónguida, se erige majestuosa una villa construida en 1888. Esta pequeña localidad a unos 20 minutos de Pamplona acoge en sus tierras una bella casa de indiano, que es como se llamó a las residencias construidas por quienes regresaban de las américas con fortuna.
El adinerado aventurero que mandó levantar la casa fue en este caso el navarro Esteban Ancil Itoiz (1845-1893), quien, tras volver de Cuba y agraciado con la lotería en 1888, decidió con su dinero recompensar a la localidad de Vila-nova i la Geltrú con un barco de salvamento y a su pueblo, Murillo de Lónguida, con la escuela y las campanas de la iglesia.
Además, mandó construir para su uso particular un palacete de estilo modernista francés. Alineado con la moda del momento, Ancil eligió una fachada de estilo neomudéjar que combinaba materiales, aparejos y un variado cromatismo para dar a la construcción un carácter alegre y optimista. El nombre original de la finca fue Villa Lónguida.


Tras pasar de generación en generación y permanecer varias décadas cerrada, los hermanos Oiza-Redín, descendientes de Ancil, recuperaron el edificio y lo rehabilitaron completamente en 2010 para convertirlo en un hotel con encanto de 4 estrellas que se rebautizó como Villa Clementina en honor a Clementina Redin, sobrina-nieta del propietario.
Con la reforma, el arquitecto Fernando Oiza consiguió mantener la atmósfera decimonónica de la antigua casa indiana combinada con una arquitectura e interiores contemporáneos.
La casa cuenta con una superficie total de 605 m2 construidos que se reparten en sótano, dos plantas y ático. Tras la reforma, el interior combina molduras y ornamentos de antaño con mobiliario de diseño contemporáneo entre los que figuran piezas de la serie Haller de USM.








En la planta noble de la casa, con aire romántico, se reparten el espacio varias salas y salones encadenados con salida directa al jardín.
Con cocina totalmente equipada, comedor, biblioteca y diferentes salas multiusos, la villa cuenta además con 9 habitaciones que se diseñaron con todo tipo de lujos para poder alcanzar el estatus de hotel de 4 estrellas. Cada dormitorio cuenta así con baño completo, climatización, televisión, wifi y teléfono.




Además de la casa principal, la propiedad cuenta con una casa de guardeses de 115 m2 construidos en los que se puede encontrar una estancia principal, dos dormitorios y un baño, y un cuarto de aperos de 50 m2.




Villa Clementina está rodeada por 3.000 m2 de jardín en los que se puede disfrutar de una zona de porche, de huerta e incluso de una zona de baños a la que se llega por un camino zigzagueante. Estas piscinas naturalizadas que permitían a los huéspedes refrescarse en los días más calurosos y cuyo proyecto fue nominado en los premios de arquitectura FAD 2015, son cuatro pequeños vasos integrados en los jardines y diseñados para el baño íntimo entre la vegetación autóctona.


Esta idílica propiedad y joya arquitectónica en el número 9 de la calle la Asunción de Murillo de Lónguida, reconocida además como monumento histórico de interés cultural por Príncipe de Viana, está ahora a la venta y puede destinarse tanto como inversión como para uso privado tras pagar los 1.150.000 euros que piden por ella.