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Vivienda

Cuatro claves para saber qué piso te puedes permitir (realmente)

Conviene aplicar criterios de prudencia económica para evitar disgustos como que la cuota de la hipoteca no supere el 30% de los ingresos anuales o se pueda pagar al menos un 20% del importe del inmueble en efectivo

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Ilustración de Alba Pocurrull de una mujer con una calculadora al ladoAlba Pocurrull
  • Solange Vázquez. Colpisa
Publicado el 12/09/2022 a las 06:00
La vivienda es, para la mayoría de los ciudadanos, la mayor compra que van a hacer en su vida (porque, no, no somos magnates que vayamos a adquirir empresas o yates de lujo). Por eso, cuando vamos a comprar nuestra casa, nos surgen muchísimas dudas. La principal, tal y como está la situación económica, es qué vivienda nos podemos permitir. Porque hay lanzados que se ‘meten’ en una casa muy por encima de sus posibilidades, pero la mayoría de los compradores actúan con cautela, ya que las consecuencias de no pagar pueden ser muy graves. Así que, antes de dar este importante paso, se impone sacar la calculadora y hacer números para ‘no estirar más el brazo que la manga’, como dicen los mayores más castizos. Los especialistas prefieren hablar de “seguir criterios de prudencia económica”, según apunta Natalia de Santiago, experta en finanzas y autora de Invierte con poco (editorial Planeta).
Según advierte, los españoles, aunque sí nos ponemos a hacer números antes de comprar una casa para comprobar si se nos va a ir de las manos, no solemos ser demasiado exhaustivos... “Todavía hay mucho ‘lanzado’ que confía en que todo va a ir bien y que también se apoya en el esfuerzo de toda su familia en caso de que no sea así. Esto pasa en España, no en otros países”, apunta la especialista, que ha trabajado para firmas internacionales y vive en los Alpes con su familia, por lo que conoce de primera mano los usos y costumbres de distintos lugares del mundo. ¿Alguna peculiaridad más de nuestro país? Sí, la hay: “Culturalmente, los españoles solemos ver solo las bondades del ladrillo, que las tiene, no digo que no: por ejemplo, es una forma estupenda de ahorro a largo plazo, te protege contra la inflación y supone una ventaja clarísima de cara a la jubilación. Pero también existen un montón de pegas que, en mi opinión, hay que mirar con lupa antes de lanzarse a firmar una hipoteca a diestro y siniestro”, subraya. Para evitar meter la pata y acabar superados por la hipoteca, la experta nos aconseja hacer estas cuatro comprobaciones.
LA CUOTA DE LA HIPOTECA NO TIENE QUE SUPERAR EL 30% DE TUS INGRESOS ANUALES
Es la regla de oro, porque marca la diferencia entre estar con el agua al cuello y quedarte en una situación vulnerable o poder afrontar el pago de tu casa con más o menos comodidad. “Dedicamos al pago de la hipoteca una parte muy importante de nuestros ingresos. Pero ¿y si hay un ERTE, como le ha pasado a mucha gente con la pandemia?”, pregunta Natalia de Santiago. La respuesta es obvia: no puedes pagar y tienes que acarrear todas las consecuencias que ello conlleva (respondes con todos tus bienes presentes y futuros, y ya no hablemos de los pobres avalistas). “En algunos países, cumplir este requisito es obligatorio por ley”, indica la experta. Los bancos, informa, también suelen guiarse por este baremo a la hora de conceder una hipoteca.
TIENES QUE PODER PAGAR POR LO MENOS UN 20% A TOCATEJA Y TENER OTRO 10-15% PARA GASTOS
“Es una temeridad que los bancos concedan una hipoteca al 90 o al 100% del valor del piso. Es raro que lo hagan, en teoría no puede ocurrir, pero, sí, a veces pasa. ¿Qué pasa si no has dado una entrada de al menos el 20%? Que corres mucho riesgo de que, a nada que cambie el mercado inmobiliario, te quedes con más hipoteca que casa”, advierte muy seria. Y también alerta sobre algo que mucha gente no tiene en cuenta en sus cálculos a la hora de decidir si puede permitirse una casa o no: “Como al ladrillo solo le vemos las bondades, pero no lo malo, es decir, los gastos... Hay que comprobar siempre si tenemos ahorrado dinero suficiente para afrontar los gastos generados por la compra, que van del 10 al 15% del valor de la vivienda”, apunta. Es decir, que para ir sin agobios, así de primeras, deberíamos tener el 35% de lo que cuesta la casa. Esto, en caso de que sea nuestra vivienda habitual: si se trata de una segunda vivienda, este colchón debería ser mayor, en torno al 70%.
ASEGÚRATE DE QUE VAS A PODER PAGAR LA CASA ANTES DE JUBILARTE
Con lo que nos queda al jubilarnos -en el caso de un trabajador medio, suele ser en torno al 72% del sueldo-, si tenemos que pagar la hipoteca destinando ese 30% de los ingresos de los que hablábamos al principio..., vamos a andar justos, justos. “Eso, los pensionistas de hoy, porque la cosa parece que va a ir a peor”, desliza Natalia de Santiago. Algunos analistas creen que, en no muchos años, lo que quedará a los jubilados será entre un 50 y un 60% del sueldo. “Ya está habiendo problemas: un estudio reciente ha revelado que muchas personas se ven obligadas ya a vender su casa al jubilarse porque no les da”.
EL PRECIO TOTAL NO DEBE SER MÁS DE CINCO VECES TU SALARIO BRUTO ANUAL
Debería tratarse de algo básico, pero es la norma a la que menos atención presta la gente. Si te interesa una casa y haces esta sencilla operación matemática y no te dan los números..., mira, no te la puedes permitir. “Si te compras casa tu solo, es así, otra cosa es que sea en pareja y cuentes con dos sueldos, claro. En ese caso tienes que hacer el cálculo con los ingresos de los dos”, aclara. Para ella, esta regla es muy útil porque “da idea del esfuerzo que tiene que hacer un hogar... y si va a haber un sobreesfuerzo, algo que nunca es bueno”.
Según explica, si vas al límite, cualquier bache puede mandarlo todo al traste, y nadie quiere en realidad vivir así. “Eso de que una vivenda es cara o barata... ¡Depende! Durante la burbuja inmobiliaria, la gente se compraba pisos que multiplicaban por ocho su sueldo y eso es carísimo, una locura... Luego pasó lo que pasó, claro: gente desesperada porque no podía pagar la hipoteca. Espero que hayamos aprendido algo de aquello», añade De Santiago, que indica que hoy en día esta regla la ponen más bien los bancos. “Actuamos según la hipoteca que nos dan”, dice.

EN CIFRAS

​3,1% es el crecimiento del precio medio de la vivienda en el primer trimestre de este año, según datos del Colegio de Registradores. Se ha alcanzando un importe medio de 1.911 €/m².

CLAVES DEL SECTOR 

Ventas al alza

Entre enero y marzo de este año, el número de compraventas de vivienda ha registrado el mejor trimestre desde comienzos de 2008, alcanzando las 164.299 compraventas, según el Colegio de Registradores.

¿Usada o nueva?

La vivienda usada ha representado el 80,33% del total de las compraventas.

Postura de los bancos

Los bancos han reducido su cuota de mercado de concesión de nuevo crédito hipotecario durante el primer trimestre de este año, situándose en el 90,10% de los créditos concedidos.

Ranking de precios

Las provincias con mayores precios de la vivienda durante el primer trimestre han sido Gipuzkoa (3.295 euros el metro cuadrado), Baleares (3.132), Madrid (3.003), Bizkaia (2.824) y Barcelona (2.745), mientras que los menores precios se han registrado en Ciudad Real (651), Cuenca (702) y Jaén (709).

143.661 euros es el importe medio de endeudamiento por vivienda.

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