Maneras de emprender
Un milagrés de 23 años, técnico todoterreno al servicio de todo tipo de géneros musicales
Iker Salvatierra Lebrero, milagrés de 23 años, montó en 2021 una empresa para dar soporte técnico en eventos


Publicado el 20/01/2024 a las 05:00
Iker Salvatierra Lebrero entiende a la perfección las necesidades y rarezas que puedan tener los músicos a los que aporta soporte técnico durante el desarrollo de conciertos, espectáculos u otro tipo de eventos. Esa comprensión no nace de la nada, viene desde los seis años cuando se matriculó en la escuela municipal de música de Milagro, su localidad natal, para una primera toma de contacto con la guitarra y el trombón, y en la escuela de jotas de la misma localidad, donde comenzó a tocar la bandurria de manera autodidacta.
“El ser músicos nos aporta a la hora de ser técnicos la capacidad de entender perfectamente las necesidades de los artistas y muchas veces sus propias rarezas”, explica Salvatierra basándose en su propia experiencia en las dos facetas. En K Events, denominación de la empresa que fundó en 2021 a los 21 años, trabajan en temporada alta entre cuatro y cinco trabajadores. Todos ellos son músicos a la vez que montadores y técnicos. “La psicología y el trato es muy importante porque en un escenario siempre hay tensión y nervios”, reconoce sobre su trabajo.
El servicio que ofrece esta empresa es muy amplio. “Realizamos eventos de todo tipo: sonorizaciones en conciertos, festivales, bodas y eventos corporativos, también iluminaciones, efectos especiales…”, enumera sobre una empresa que en el último año ha estado presente en más de sesenta eventos distribuidos entre Navarra y Aragón, principalmente. “Un día estamos en un auditorio con una sinfónica cantando un Réquiem de Mozart como al día siguiente estamos en un festival de música comercial ”, explica el milagrés de 23 años.
Aunque el paso de crear una empresa lo dio a finales de 2021, Salvatierra reconoce que la idea rondaba “mucho antes” en su cabeza. “Durante mis estudios, en el conservatorio profesional de Zaragoza, tuve la suerte de conocer diferentes grupos y músicos que me aportaron muchas ganas de querer crecer”, reconoce sobre su estancia en la capital aragonesa, ciudad a la que se mudó con 16 años para formarse ante la imposibilidad de continuar los estudios de instrumento de púa en Navarra. En ese periodo de tiempo se le ocurrió crear un concepto nuevo de música con diferentes instrumentos en directo, pero la pandemia lo impidió. Lejos de no cumplir con sus ideas, el milagrés le dio una vuelta y creó la empresa citada.
DUEÑO DE SUS IDEAS
“El poder llegar a ser dueño de tus ideas para confiar verdaderamente en ellas es esencial”, reflexiona Salvatierra apuntando el motivo por el cuál se lanzó a emprender la empresa de soporte técnico. “Un detalle que siempre me llamaba la atención como músico es que muchos artistas se bajaban del escenario sin saludar o dar las gracias a sus técnicos”, comenta. “Al fin y al cabo, los técnicos no dejan de ser un engranaje del proceso verdaderamente importante para que su trabajo se refleje como ellos desean. Somos los únicos que trabajamos antes, durante y después del espectáculo”, señala. También habla sobre la dificultad de su oficio.
“Muchas veces el peor enemigo eres tú mismo, sobre todo si te gusta la perfección”, comenta reconociendo también que es difícil encontrar profesionales con ganas y compromiso para trabajar debido al enorme volumen de eventos que hay.
Otro de los elementos que interesa al milagrés es el público. “Nunca es fácil dejarlo contento, por eso me gusta hacerlo partícipe del propio espectáculo”, indica. “En eventos de ocio nocturno, la gente se suele transformar y, a veces, es complicado tratar con ellos”, comenta entre risas recordando varias anécdotas. Según él, se ha encontrado desde los momentos más bonitos hasta los momentos más surrealistas que te puedas imaginar. “A veces me planteo que debería tener un diario con todas las situaciones que nos encontramos, dentro de muchos años me reiría mucho”, reconoce.
El aprendizaje que ha recibido durante su trayectoria profesional le sirve para ofrecer algunos consejos para futuros emprendedores. “Un consejo que me ha ayudado mucho es rodearte de profesionales que te aconsejen y te digan la verdad”, dice Salvatierra. Él les diría “que no tengan prisa, pero sí un rumbo fijo”. “Uno se da cuenta cuando llega el momento”, comenta basándose en la experiencia propia. El fundador de K Events siempre ha mirado más allá a la hora de hacer las cosas y no ha actuado de forma cortoplacista. Primero sembrar y luego recoger como forma de vida... y como buen ribero.
Iker Salvatierra Lebrero nació en Milagro el 15 de agosto del 2000. Hijo de Fran Salvatierra y su madre Ana Carmen Lebrero. Su hermana es Lorena. Estudió Bachiller de Artes Escénicas, Música y Danza, además del Grado Profesional de Música y, ahora, Grado Superior de música en Zaragoza, donde fue a los 16 años. En 2021 crea KEvents, empresa que ofrece soporte técnico en conciertos, festivales, bodas y eventos corporativos como la iluminación, efectos especiales o sonorización.