Roberto Lanaspa: “El futuro del sector auto en Navarra depende del coche eléctrico”
La Asociación Clúster de Automoción de Navarra (ACAN) acaba de reelegir a Roberto Lanaspa como su presidente por dos años más. Este ingeniero industrial, también vicepresidente de KWD Automotive, asume el mandato con el objetivo de acelerar la transformación del sector


Actualizado el 06/06/2021 a las 06:00
Roberto Lanaspa Martínez (Tudela, 1968) acaba de ser reelegido presidente de la Asociación Clúster de Automoción de Navarra (ACAN), entidad que agrupa a 55 centros académicos y de investigación, organizaciones sectoriales y empresas que suman más del 90% del empleo de la industria del motor en Navarra y el 75% de la facturación. Este ingeniero industrial compatibiliza el cargo con la vicepresidencia de la compañía alemana KWD Automotive, empresa que tiene una planta en el polígono de Arazuri-Orkoien. ACAN afronta el desafío de engrasar la electroreconversión de un tejido productivo especializado en los coches de combustibles fósiles, una tarea titánica que, según recalca Lanaspa, requerirá de la máxima colaboración entre empresarios, trabajadores y Administración Pública.
En enero de 2019 dijo que el sector afrontaba el “cruce de un puente sobre aguas turbulentas”. ¿Qué tal va el trance?
Si en aquel momento se observaban aguas turbulentas porque se atisbaba un potencial cambio de paradigma, súmele las consecuencias de la pandemia sobre el negocio. Algunos conceptos en auge como el car sharing han quedado un poco aparcados, pero se ha acelerado por mil la implantación del coche eléctrico.
¿Cómo de cerca estamos de la movilidad eléctrica?
Lo que se pensaba que iba a ocurrir en 15 o 20 años, ahora lo vamos a afrontar en 5 o 10 años. Ese cambio sí que precisa que las empresas ajusten sus estructuras de forma relevante. Es la tendencia que se aprecia en Europa.
Ya en 2019 advertía de la necesidad de cooperación entre empresas, Administración Pública y sindicatos para afrontar con garantías la transformación del sector. ¿Esta colaboración progresa adecuadamente?
Aunque no nos ha cogido por sorpresa, a todos nos ha sorprendido la velocidad con la que los cambios se están afianzando. El entendimiento entre todos debe acelerarse en sintonía para ser mucho más flexible y profundo de lo que podemos pensar. Ahora que tanto se habla de la colaboración público-privada, esta va a ser fundamental porque de ello va a depender el futuro del sector en Navarra.
¿Y si no llega el coche eléctrico?
Sería un fracaso brutal por la repercusión que tendría sobre la economía navarra a medio plazo. Por la gravedad de las consecuencias, estamos obligados a lograrlo. Que no haya coche eléctrico en Navarra no es una opción.
En la adaptación del sector en Navarra al coche eléctrico, ¿tendrán que cerrar empresas?
No es tanto cuestión de si habrá o no cierres. Obviamente si fabricas un componente que es exclusivo para vehículos de combustión, el futuro lo tienes comprometido. Sí que creo que habrá transformaciones. De hecho, conozco empresas que su negocio tradicional estaba vinculado al motor y ya están dando pasos de adaptación hacia el vehículo eléctrico.
¿Y en cuanto al empleo?
El coche eléctrico tiene menos componentes que el de combustión, por lo que el volumen de negocio global se reduce. Habrá que adaptar la actual estructura de trabajo, aunque también es verdad que la conectividad y la conducción autónoma van a surgir nuevas necesidades que ahora no tenemos. Estoy pensando en software y servicios.
¿Navarra tiene opciones para una fábrica de celdas de baterías?
Lo primero que hay que tener en cuenta en este tema es qué estrategia van a seguir las marcas en relación con las baterías. Los fabricantes utilizan normalmente los motores de combustión que ellos mismos diseñan porque ahí reside en gran parte el valor del producto. Con el coche eléctrico, este valor diferenciador pasa a ser la batería. De nada sirve tener una fábrica de baterías genérica si los fabricantes de coches solo utilizan sus propios diseños. Por eso, primero hay que tener atado qué va a hacer Volkswagen y el resto de marcas con las baterías.
Parece que habrá que esperar.
En mi opinión, coche eléctrico y planta de baterías no tienen que ir necesariamente de la mano. La planta de baterías puede ser un aliciente, pero nada más.
¿Se podrá compensar la pérdida de empleo por el coche eléctrico?
No me atrevería a decir tajantemente que el coche eléctrico implica la pérdida de empleos, el menos no de forma inmediata. Los actuales modelo de baterías no dejan de ser una evolución de lo que es un vehículo convencional. En posteriores evoluciones, es posible que se requieran menos trabajadores.
¿Y cómo será el perfil del trabajador del futuro?
Tendrá un perfil de expertise más técnico y los requerimientos serán mayores. En cualquier caso, en Navarra el nivel medio de formación es claramente mejor que en el resto de España. Casi todo el mundo tiene su FP como mínimo, lo que les habilita para desempeñar trabajos que van más allá de un mero operario.
¿Qué trabajos tendrán más futuro en el sector?
Los perfiles de mantenimiento, de áreas técnicas, de calidad... No todo el mundo tiene que ser ingeniero, sino basta una FP técnica. En ese sentido, Navarra cuenta con mano de obra bien cualificada.
¿También para la industria 4.0?
Una verdadera industria 4.0 es esencial para poder afrontar con garantías el futuro, tanto como la llegada del coche eléctrico.
¿Cómo llevan los miembros del clúster la digitalización?
La industria 4.0 está entroncada en nuestro plan estratégico como un factor clave de la competitividad de las empresas. Si se está haciendo lo suficiente o no, se verá en un tiempo. Lo que puedo decir es que las empresas están dando ahora mucha más importancia que hace dos o tres años al tema.
Son muchos años hablando de industria 4.0. ¿No es sorprendente que haya tenido que venir la pandemia para azuzar al sector?
La pandemia ha ayudado a las empresas a darse cuenta de la importancia de la digitalización como valor añadido para sus negocios. Hasta ahora, muchos modelos de negocio tenían unas expectativas a medio plazo bastante estables, pero la covid ha cambiado las reglas del juego. El trabajo remoto ha obligado a digitalizar datos que provienen de la producción, lo que ha abierto las puertas a abordar otros pasos.
¿Como cuáles?
Esa necesidad ha llevado a las empresas a agilizar la toma de datos y a ser consciente del potencial de ese flujo de datos, si se es capaz de independizarlo del papel.
¿La digitalización avanza con la suficiente velocidad?
(Lo piensa unos segundos). Va a haber diferentes velocidades. Las empresas con una estructura internacional o multinacional va a tener una mayor facilidad de adaptación. Las empresas locales pequeñas van a depender mucho de la concienciación del empresario de turno. El entorno académico, tecnológico e institucional puede ayudar, pero dependerá de la decisión de apostar por el cambio.
¿Y cómo ve esa voluntad?
Desde ACAN y las instituciones se está haciendo énfasis de la importancia que tiene todo lo digital. Es un tema del que hay que ocuparse más que preocuparse. Hay que abrirle los ojos a aquellas empresas que todavía no lo ven claro, que día a día son cada vez menos. El clúster ha organizado varias mesas que han servido para que nuestros asociados se pongan activamente a trabajar.
Los fondos europeos están orientados a ayudar a esa transformación. ¿Cuándo van a llegar?
Todavía no sabemos cómo se van a estructurar, es decir, cómo se van a otorgar las ayudas que van a permitir a las empresas acometer su transformación. Necesitamos conocer el pliego de condiciones.
¿Y para cuándo se espera?
Para ya, pero entendemos que no es tan simple como decidir la forma de gastar los miles de millones de los fondos de recuperación. Sabemos que para octubre deberían estar disponibles las ayudas, por lo que la reglamentación tendrá que salir antes. Este es un asunto donde la colaboración público-privada va a ser clave. Cómo afronte Navarra este proceso va a ser el factor diferencial con otras regiones, ya que va a haber un punto de competencia y competitividad.
¿Cómo están afectando la falta de semiconductores a los proveedores del sector auto?
Si con el tema de la covid no tuviéramos suficiente, ahora nos azota la falta de semiconductores y el encarecimiento del acero. El grupo que mejor ha sobrellevado la falta de semiconductores ha sido Volkswagen. Aunque ha afectado a la planta, lo ha hecho menos que en otras fábricas del resto de España. Por tanto, el efecto sobre los proveedores ha ido en función de los parones que haya sufrido sus clientes principales.
¿Para cuándo se prevé volver a la normalidad en el suministro?
La pandemia provocó un fuerte desequilibrio que derivó la producción que adquirían los fabricantes de coches a los fabricantes de productos tecnológicos. Por tanto, esperamos que hacia final de este año pueda retornarse a una situación relativamente normalizada. Quedan unos cuantos meses en los que el panorama no va a estar despejado.
¿Siguen muchos proveedores afectados por ERTE?
El sector auto en Navarra no es de los más afectados por ERTE. No obstante, a día de hoy cualquier ayuda para mantener el empleo y la supervivencia de las empresas es bienvenida. Los ERTE van a ser necesarios hasta que se alcance una mínima estabilidad.
Roberto Lanaspa Martínez nació en Tudela el 12 de abril de 1968, aunque desde los cuatro años reside en Pamplona. Es hijo de Juani Martínez, ama de casa, y Salvador Lanaspa, agente comercial. Su padre falleció en un accidente de moto en el puerto de Huici en la Vuelta a Navarra el 2 de junio de 2001, cuando circulaba junto con Javier Zabalza Tarazona, presidente de ANET, para comunicar por medio de una pizarra los tiempos que separaban a grupos de corredores. Su madre murió cinco meses después por una enfermedad.
Estudió en Salesianos de Pamplona, aunque hizo BUP y COU en el colegio Irabia. Se tituló como ingeniero técnico industria en el Sario y, posteriormente, se graduó como ingeniero superior por la Universidad de Navarra. Su trayectoria profesional empezó en 1994 en Heidemann Novel Ibérica (HNI), una empresa ubicada en frente del aeropuerto de Noáin que se dedicaba a hacer montajes para el Polo. HNI fue adquirida por Awest y posteriormente por Dura. En 2002 cambió de trabajo a Karosseriewerke Dresden (KWD), perteneciente al grupo Schnellecke. En 2012, este grupo le nombró responsable de todos los negocios en España y, una año después, pasó a ser responsable de Europa oeste. A partir de 2017, Schnellecke decidió separar los negocios de transporte y logística de la producción, momento en el que Roberto Lanaspa pasó a ser vicepresidente de la parte de producción de KWD, cargo que ocupa hasta la fecha y que compatibiliza con la presidencia de ACAN.
