Tribuna
Transferencia tecnológica: clave para la transformación de la industria agroalimentaria


Publicado el 21/11/2023 a las 10:57
Desde centros tecnológicos como CNTA, solemos hacer hincapié con asiduidad al momento de transformación que está viviendo actualmente la industria agroalimentaria. En un entorno socioeconómico cambiante, que se une a la evolución de la forma en la que consumimos y producimos alimentos, las empresas del sector necesitan más que nunca mantener viva su pujanza competitiva y no quedarse atrás en este apasionante y desafiante camino a la alimentación del futuro. Un camino en el que ya afloran, con una implantación progresiva, tecnologías vanguardistas que aceleran la transformación que mencionábamos al inicio.
Día a día, somos testigos de cómo la innovación en la industria agroalimentaria, tanto de producto como de proceso, se apoya en la implantación de tecnologías de diversa índole: desde aquellas orientadas a la digitalización y la automatización, como la IA, el Machine Learning o el IoT, hasta las nuevas tecnologías de conservación para aumentar la vida útil de los alimentos, pasando por otras como las diferentes variantes de la fermentación o la impresión 3D, que están ayudando a desarrollar análogos veganos de cárnicos o productos lácteos. Son solo algunos ejemplos, muy concretos, de lo que ya se está trabajando y de lo que está por venir.
La tecnología es pues, un factor clave en esa transformación. Y lo será más en la medida en que pueda ser transferida de forma efectiva y real a la propia industria agroalimentaria. Hablar de transferencia tecnológica es hablar de un enfoque de investigar, hacer ciencia y desarrollar tecnología orientado a las empresas agroalimentarias, puesta a su servicio. Desde CNTA, creemos firmemente que será esa apuesta la que permita superar los retos del sector para aspirar a una alimentación más segura, accesible, saludable y sostenible.
A través de iniciativas como EATEX Food Innovation Hub, que ya va a cumplir su primer año de andadura, estamos impulsando la transferencia eficaz de soluciones tecnológicas innovadoras por y para las empresas agroalimentarias, compartiendo sus retos y trabajando a riesgo. También nos encontramos ante un momento importante derivado de otro gran hito: la aprobación provisional de Spain Food Valley, el proyecto que coordinamos desde CNTA y que presentamos en su día al PERTE Agroalimentario. Un total de 17 empresas de 10 comunidades autónomas diferentes conforman esta agrupación que ha puesto sobre la mesa 28 proyectos transversales e intersectoriales. Una iniciativa ambiciosa, colaborativa, y con el claro objetivo de acelerar los cambios que llevarán a la transformación del sector.
Ha habido que esperar hasta esta primera resolución y ahora llega la fase más interesante de todo este proceso. Entre 2023 y 2025, se prevé que las actuaciones enmarcadas en los proyectos de Spain Food Valley permitan avanzar en la aplicación de tecnologías como el análisis de imagen NIR e hiperespectral a los controles de seguridad alimentaria, la digitalización de sistemas industriales de trazabilidad y calidad, la fabricación de nuevos ingredientes y productos de alto valor a partir de subproductos alimentarios o la optimización del uso industrial del agua, entre otros muchos ejemplos.
Más allá de Spain Food Valley, tampoco podemos olvidarnos de otro paso importante que hemos dado y que empezará a materializarse a partir de 2024: la integración que vamos a abordar con FUDin by Ctic-Cita con el objetivo de crear el primer centro tecnológico del territorio nacional en lo que respecta a capacidades y servicios. Una integración con la que queremos sumar y abordar esa transformación con mayor fuerza si cabe. El futuro de la alimentación ya se está escribiendo y queremos jugar un papel relevante en él.