Opinión
San Fermín es europeo - ¡sea Europa sanferminera!


Publicado el 03/07/2023 a las 14:39
Cuenta la tradición (aunque ponga en duda la Historia) que el copatrón de Navarra vivió a finales del siglo III entre Pompaelo, Tolosa y Amiens (Galia, hoy Francia). Dedicó su vida a predicar la fe católica, y de aquellos polvos estos lodos: ahora los navarros nos dedicamos a predicar los Sanfermines allá por donde vamos.
Y es que hay varias circunstancias de la vida de Fermín de Amiens que son exportables a nuestra contemporánea Unión Europea, algunas más evidentes que otras. En primer lugar, por la ubicación geográfica en que transcurrió su vida, es evidente que San Fermín era europeo. No solo eso, sino que se aprovechó de su juventud para buscar nuevas metas y marchar al país vecino, como muchos de nosotros, al más puro estilo Erasmus. Y como algunos de los jóvenes de hoy, encontró “prácticas” en Amiens y decidió asentarse.
Allí, se dedicó a organizar la comunidad cristiana local, lo que le granjeó el cargo de obispo de la ciudad. Muchos como él fueron el germen y preludio de la cultura cristiana que innegablemente es la base de la civilización europea de nuestros días. En los suyos, sin embargo, la oposición a la doctrina católica en el Imperio Romano era aún predominante y Fermín fue, según la tradición, decapitado. He ahí el origen del pañuelico rojo que nos anudamos del 6 al 14 de julio. La defensa de sus valores y de su fe le costaron la vida. Hoy en día, vemos cómo un sacrificio similar se produce en suelo ucraniano, en suelo europeo. Miles de Fermines cotidianos mueren allá en defensa de su patria y haciendo de escudo defensor de la cultura europea occidental frente al imperialismo del neozar.
En esta sinécdoque entre Fermín de Amiens y Europa podemos, debemos, incluir las fiestas patronales que cada año se celebran en su nombre en Pamplona (y en Lesaka también). Tres importantes características son, o deberían ser, compartidas por las fiestas y el territorio: la identidad, la tradición y su carácter cosmopolita.
El carácter cosmopolita, porque pocas fiestas populares tienen el alcance global de San Fermín y pocas entidades políticas tienen la diversidad cultural o lingüística de la Unión Europea. Lejos de suponer un problema, en las fiestas esto es fuente de enriquecimiento, de expansión de la cultura navarra por el mundo y, evidentemente, de ingresos para los negocios locales. En Europa, en ocasiones, la mezcolanza de culturas es vista con recelos y con sensación de amenaza. Evidentemente, las implicaciones de mezclar gentes y costumbres diversas entre sí durante 9 días en una ciudad a hacerlo en un continente a largo plazo son diferentes, pero no por ello nuestras fiestas patronales dejan de ser un buen ejemplo de lo positivos que son los intercambios culturales. Que, por otro lado, solo son posibles desde la existencia de diferentes culturas y la no disolución de las mismas en una sola.
En segundo lugar, la tradición, porque, aunque tanto los Sanfermines modernos como la UE cuenten apenas con unas cuantas décadas de historia, ambos tienen orígenes centenarios que nutren de sentido y contenido su existencia. Y aunque la Historia y la tradición no deben ser los ejes únicos y vertebradores de una sociedad, cayendo así en el romanticismo y en el sentimentalismo que tantos disgustos ha dado a la propia Europa, entenderlas como conocimiento sobre nosotros mismos nos puede ayudar a saber de dónde venimos y a dónde vamos. Amén de suponer un elemento común entre todos los individuos de una comunidad: Pamplona no se rige únicamente por los Sanfermines, pero la unen; la UE no debería regirse únicamente por la Historia del Viejo Continente, pero debería apoyarse en ella sin complejos.
Y ligándolo con esto último, la identidad, porque hoy en día nadie en España deja de relacionar las fiestas de San Fermín con Pamplona y Navarra. Y como decíamos antes, recíprocamente, nosotros no dejamos de hablar de ellas allá donde vayamos. La Unión Europea debería aspirar a tener una simbología y unos elementos culturales que nos uniesen a todos los europeos como los Sanfermines hacen con los pamploneses. Que conformen la identidad europea como San Fermín, Osasuna y la txistorra conforman la identidad navarra. Por Historia y valores no será. Por Fermín de Amiens y los Fermines cotidianos, tampoco.
Íñigo Gallego San Miguel es socio de Equipo Europa Navarra