Automoción
Malestar en parte de la plantilla de Volkswagen Navarra por la estrategia de ELA, LAB y CGT
Los portavoces de estos sindicatos defienden la gestión realizada con las denuncias a Inspección y consideran que la empresa debería pedir disculpas


Publicado el 31/01/2026 a las 05:00
El mundo al revés. Así es como están viviendo los representantes de ELA, LAB y CGT lo ocurrido tras la resolución de Inspección de Trabajo que les daba la razón y ordenaba a Volkswagen Navarra a hacer fijos a 93 eventuales.
Lejos de recibir unas disculpas por parte de la dirección de la factoría de Landaben por las irregularidades cometidas, algo en lo que tampoco confiaban obtener, se encuentran con la “amenaza” de 93 despidos y el anuncio de que quedaban suspendidas las prejubilaciones y el plan de rejuvenecimiento.
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Más allá de las motivaciones que llevaron a ELA y LAB a denunciar las contrataciones eventuales ante Inspección de Trabajo, honestas según defienden estas secciones sindicales, lo cierto es que una parte importante de la plantilla se ha tomado muy mal los efectos negativos que podrían traer esas denuncias.
El cabreo es especialmente intenso entre quienes están a las puertas de la prejubilación, que ven en peligro sus planes para retirarse anticipadamente. ELA y LAB parecen no haber medido la capacidad de la empresa para darle la vuelta a la tortilla y colocarles en una incómoda posición ante los empleados de la fábrica.
Como consecuencia, estas secciones sindicales han tenido que renunciar a la huelga de dos horas por turno que habían registrado para el pasado jueves y que no comunicaron a sus bases ante el “mal rollo”, según los testimonios recogidos, que se respiraba entre los operarios.
El portavoz de ELA en Volkswagen Navarra, Igor Peñalver, ha negado este viernes 20 de enero que la empresa pueda plantear a corto plazo el despido de los 93 eventuales: “No tiene sentido echar a estas personas para luego contratar eventuales para los lanzamientos”.
Ha censurado también que no se hayan “depurado responsabilidades” por la contratación irregular de eventuales o que la dirección no haya presentado una disculpa oficial.
Desde LAB, Raúl Portillo ha destacado que la “amenaza” de despidos por parte de la dirección “no tiene ni pies ni cabeza”. Ha denunciado que la empresa ha embarrado la situación “mezclándolo todo” y ha añadido que el aumento de fabricación de 5.800 coches más podría asumirse aplicando las medidas que contempla el convenio.