Empresas
La empresa que produce más de 100.000 flores de Pascua desde un pequeño pueblo de Navarra
La firma Inverprao, ubicada en Cárcar, con más de 20 empleados y dedicada a plantas ornamentales y hortícolas en sus 6.000 m2 de invernadero, produce estos días más de 100.000 flores de Pascua


Publicado el 06/12/2025 a las 05:00
Entrar en los invernaderos de la empresa Inverprao, en Cárcar, durante estas fechas es como asomarse al taller secreto de la Navidad. Cientos de flores de Pascua alineadas forman una alfombra del cálido rojo característico de la poinsettia. Una estampa navideña que, sin querer, lleva a pensar en el destino de esas plantas: hogares con miles de historias donde, quizá, una de estas flores llegará como un pequeño regalo, ofrecido con cariño.
Fue en 1987 cuando Alfredo Izal Igúzquiza y José Luis Ramírez Lorente, dos amigos de Cárcar, decidieron asociarse y montar un invernadero en su localidad. Lo construyeron en el término municipal conocido como ‘el prao’, por lo que bautizaron el negocio como Inverprao. Comenzaron con la producción de planta hortícola: lechuga, cebolla, tomate, borraja...
Era un inicio modesto, para vender a agricultores, pero estable. Dos años después dieron el salto a las plantas ornamentales, un sector que les abrió más posibilidades. En primavera producen geranios, petunias, margaritas, claveles, alegrías y begonias. En invierno, la oferta cambia a pensamientos, violas, crisantemos...
Inverprao es hoy el mayor invernadero de plantas y flores de la Comunidad foral. Con 60.000 metros cuadrados bajo plástico (la mitad para flores y la mitad para hortícola), así como dos hectáreas de flores al aire libre. “En ornamental compramos los planteles (una especie de ramita) de semilleros de flores de la zona de Valencia y Cataluña. Luego, los planteles los trasplantamos a macetas” , comenta.
La plantilla está formada por 20 trabajadores fijos, aunque en temporada alta la plantilla puede duplicarse. Enrique Rubio Izal, ingeniero agrónomo, es el técnico del invernadero. “Lo más complicado es que trabajamos con plantas vivas. Requieren mucha dedicación, cuidados cada día”, explica. Cada cultivo necesita temperatura, luz y riego específicos.
A cambio, también tiene su recompensa. “Es una venta bonita. Las flores alegran la vida de la gente y sabemos que lo que vendemos suele ser para dar una sorpresa o protagonizar algún un momento especial”, añade Yone Chocarro Cuesta, responsable de administración.
Una de sus producciones más importantes es la flor de Pascua (poinsettia), de la que cada campaña salen más de 100.000 plantas. El 95% son rojas, aunque también en los últimos años cultivan variedades de color salmón, blancas, rosas o moteadas, que representan un porcentaje pequeño. “La mayor venta de la flor de Pascua se hace desde finales de noviembre hasta mediados de diciembre. Luego, ya la venta baja”, comenta Enrique.
En el invernadero, las plantas se desarrollan entre 13 y 22 grados, con mucha luz, y su principal mercado, al igual que el resto de flores de Inverprao, se encuentra en el norte: Navarra, País Vasco, La Rioja y Aragón. “Hay clientes a los que vendemos flores y plantas hortícolas” De cara al futuro, Enrique Ruiz reconoce que el sector vive un tiempo de incertidumbre, de transformación. “Cada vez hay menos tiendas de jardinería y menos floristerías, aunque también es cierto que cada vez en los supermercados hay una sección para flores. Muchos propietarios se jubilan y no hay relevo generacional, como pasa en tantos otros oficios”. Además, según Enrique Ruiz, apunta que las nuevas generaciones “compran menos flores”, lo que obliga a las empresas a adaptarse y buscar nuevas maneras de llegar al público.
Enrique Ruiz (técnico de Inverprao): "La gente peca de regar en exceso la flor de Pascua"
“El pecado capital con la flor de Pascua es regarla en exceso. Y la poinsettia es muy sensible al exceso de humedad. Aquí están en invernaderos, con mucha luz y una temperatura entre 13 y 22 grados”, comenta el técnico de Inverprao, Enrique Ruiz Izal. “Por tanto, en casa hay que ponerla en un sitio luminoso, cerca de la ventana si es posible y que no haya excesivo calor”, comenta.
En cuanto al agua aconseja colocar la flor, con su maceta, sobre un plato y echar agua al plato. “El agua que no haya chupado pasados diez minutos se desecha”, indica. Recomienda también regar cuando el sustrato (la tierra) está seco. “Se puede hasta sacar la planta de la maceta y mirar si hay humedad en las raíces y la turba. Hay que regar solo cuando esté seca. No sé decir un plazo concreto porque en cada casa las condiciones son diferentes”, indica.
No es necesario tirar la planta cuando se pierde el valor estético de la flor. Con ciertos cuidados se puede hacer florecer de nuevo la planta. A principios de abril hay que podar todos los tallos. Evitar temperaturas nocturnas inferiores a los 12 grados. Abonar periódicamente cuando crezcan los nuevos brotes. A partir del 1 de octubre la planta debe colocarse durante 14 horas diarios en un lugar completamente oscuro y durante un periodo de 8 a 10 semanas para conseguir la floración de Navidad.
Te puede interesar

