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Guillermo García, presidente de la Asociación de la Juventud Empresaria (AJE) Navarra: "Hay mucho por hacer para reducir la burocracia necesaria para emprender"
Dirige una empresa familiar en Tudela con 70 trabajadores y acaba de ser nombrado el representante de 340 empresas y autónomos. Cree que hay que incentivar que la gente local mantenga los negocios porque tienen mayor arraigo con Navarra


Publicado el 18/01/2025 a las 05:00
Guillermo García Martínez (9-5-1986) está poniéndose al día en todo lo relacionado con la Asociación de la Juventud Empresaria (AJE) de Navarra. Porque poco antes de terminar el año fue nombrado su presidente. Confiesa que hace tres meses ni se le pasaba por la cabeza acceder a este cargo, pero que le propusieron tomar las riendas y dijo que sí. Llevaba dos años adherido a AJE como director general de la empresa familiar Jata, con sede en Tudela. Y, según explica, aceptó el reto porque le reconforta pensar que su experiencia como empresario pueda compartirla con otras personas a quienes les sirva de ayuda. Ser representante de 304 empresas y autónomos que forman AJE le hace hablar con respeto y precaución. “Afronto el cargo con ilusión, ganas y compromiso, nunca con miedo”, afirma. De las 304 asociadas, aproximadamente unas 200 empresas están lideradas por personas de menos de 40 años. Pero ser miembros de AJE no tiene límite de edad. Desde 2022 la asociación trabaja desde La Bajera, el local donde AJE tiene la sede, que aporta una nueva imagen con la que se pretende acercar a los jóvenes a la asociación.
¿La nueva estética de AJE con La Bajera significa que es necesario cambiar la imagen del empresario?
La bajera como proyecto se crea con la junta anterior y utiliza un nombre que simboliza un lugar de encuentro habitual de los jóvenes, además de que la palabra contiene las letras de AJE. La Bajera, cuyas salas pueden ser utilizadas por cualquier asociado, sirve para acercar la asociación a los jóvenes. Es una forma creativa para que los jóvenes entren en un mundo asociativo que igual no conocían. Cada vez hay que ser más creativos para llegar a quienes queremos. Lo normal y estándar te puede dejar fuera de juego, como ocurre en otros ámbitos. El que no se mueve no avanza, y el que no avanza muere.
Si de AJE puede ser socio cualquier empresa, ¿cuál es la diferencia con otras asociaciones?
AJE está enfocado a la ayuda del joven que quiere dar el paso para emprender o para ampliar su negocio y no sabe cómo puede hacerlo. Sirve para conocer gente que tiene tus mismas experiencias, incluidas las de relevo generacional, como es mi caso. Porque, a pesar de las enseñanzas que hemos aprendido, necesitamos también compartir vivencias.
Como dice, usted representa las segunda generación familiar. ¿Es más fácil o difícil recibir la empresa como herencia en lugar de emprender desde cero?
Sería injusto valorarlo cuando solo has vivido una parte, como es mi caso. Sí que yo pongo en un pedestal a todos los emprendedores que tienen la valentía de creer en un idea y tirar para adelante, muchas veces sin la capacidad económica necesaria. De hecho, creo que nos estamos perdiendo grandes cosas porque hay gente con ideas que no han podido sacarlas por falta de medios. Ahí la asociación tiene el papel de ayudar y coordinar con bancos o empresas que quieran invertir en ellas. Pero el relevo generacional también tiene sus dificultades. Cuando heredas una empresa que ha funcionado, parece si sigue bien es porque ya te lo han dado, pero si va mal es porque la has echado a perder tú. Parece que, al heredar una empresa, solo tienes que perder. Pero todo tiene su valor. Porque por inercia puedes mantenerla unos años, pero si no avanzas, vas para atrás. Todo tiene su reto.
¿Cuáles son los objetivos para su mandato?
He asumido una presidencia que es continuidad de la anterior. Comparto junta con el presidente al que he sustituido. Los principales objetivos son seguir siendo un altavoz de cara a las Administraciones Públicas en cuanto a las necesidades del sector; mantener la cooperación entre empresas y dar a conocer los servicios que se pueden ofrecer desde la asociación. Y queremos llevar La Bajera más allá de Pamplona y Comarca, donde está el mayor número de asociados. Otro tema que queremos abordar es el traspaso de empresas, el relevo generacional al que, quizá, no se le ha dado demasiada continuidad. Me gustaría tener una relación más estrecha con otras asociaciones e incentivar a nuevos emprendedores.
¿Cuánto cuesta en tiempo y dinero montar una empresa?¿La burocracia es elemento disuasorio para montar una empresa?
La burocracia nunca tendría que ser un freno para una persona que quiere emprender y abrir su empresa. Haciendo un símil con mi trabajo, yo tengo que cuidar mi canal tradicional que es del que vivo. Pero no me puedo olvidar de las inversiones que, aunque me cuestan dinero, son las que me van a dar rentabilidad dentro de cinco años. Si solo me centro en el día a día, no llegaré a tener futuro. Trasladado esto a las administraciones, está muy bien cuidar las grandes empresas, que pagan más impuestos, pero hay que invertir en esos negocios que aseguran el futuro, aquellos que son de gente arraigada a Navarra que no se va a ir de aquí. Esas puertas no pueden cerrarse por causa de la burocracia o por temas económicos (inversión, apoyo a la contratación...) Hay que dar ayudas para que no se tenga miedo a contratar porque, por ejemplo, si en una empresa de 4 personas una se coge la baja, supone un 25% de su plantilla.
Lo habitual es que todos los gobiernos digan que quieren reducir la burocracia. Pero, ¿hay avances?
Cada vez se habla más de reducir la burocracia. Pero hay mucho por hacer todavía y mejorar. Es uno de los trabajos que debemos abordar como asociación, presionar en esto para que no se quede en promesas.
DNI
Guillermo García Martínez es el 9º presidente de AJE de Navarra y sustituye en el cargo a Alberto Alonso. De Tudela y nacido el 9 de mayo de 1986, es el director general de la empresa familiar Jata, cargo que ocupa desde 2013. Representa a la segunda generación familiar de una empresa que nació en 1943 en Eibar y que se trasladó a Tudela en 2016. La actividad de esta compañía se centra en el pequeño electrodoméstico (paelleras, barbacoas, batidoras, freidoras, exprimidores, tostadores, planchas de asar...). Un 20% de sus productos es fabricado en la planta de la Ciudad Agroalimentaria de Tudela. El resto corresponde a productos fabricados en China, donde Jata cuenta con una oficina y un equipo propio. El grupo factura 32 millones de euros y cuenta con 70 empleos. García estudió Dirección y Administración de Empresas en Columbus International Business School y en Abertay University de Escocia. Cursó el máster de Management en la Audencia Business School de Nantes. Entró en Jata Electrodomésticos en 2010. Está casado con Úrsula Salinas Roces y el matrimonio tiene dos hijos, de 5 y 3 años.
Su función es ser interlocutor con la Administración. ¿Qué más pediría al consejero de Industria?
Es importante hacer ver el papel de la empresa y del emprendedor. Porque el funcionamiento de todo el sistema en el que vivimos es posible por las propias empresas. Por eso son necesarias. Las empresas nacen pequeñas y luego se hacen grandes. Tenemos que insistir en la necesidad de ayudar a que crezcan.
¿Por qué una parte importante de los negocios de servicios (hostelería, comercio...) los están impulsado personas de otros países, como chinos?
Lamentablemente, no tengo una varita mágica para saberlo. Pero es una realidad que muchos negocios tradicionales de toda la vida están teniendo dificultades para su relevo generacional. Bien sea por la dificultad de contratar, por el hecho de que no salgan las cuentas, por lo que sea... es verdad que estos negocios terminan en manos de personas de otros países o los adquieren las multinacionales en cuanto se hacen grandes. El problema es que las multinacionales y los grandes fondos buscan solamente la rentabilidad, pero despersonalizan los negocios. Esta es la pena. Las empresas familiares de gente de aquí, por muchas dificultades que tengan en momentos determinados, van a seguir luchando y apostando por quedarse en Navarra. Algunos de los extranjeros con negocios aquí pueden estar arraigados, pero otros no y, si no funcionan sus empresas, cerrarán y se irán a otro sitio. Por eso hay que intentar que la gente local, la de aquí, sea la que continúe porque será a la que le merezca la pena seguir.
¿Por qué cree que las empresas tienen dificultad para encontrar trabajadores mientras hay personas registradas en el paro?
Hay que tener en cuenta las zonas de Navarra, cada una tiene realidades diferentes. Igual ocurre que los trabajadores que se necesitan en la Ribera (empleos para el campo) son distintos a los que hacen falta en Pamplona (más industriales). Hay que ver qué perfiles se necesitan y qué preparación hay que ofrecerles. Por eso es importante la colaboración con las universidades y centros de FP, para ver que formación es la necesaria.
Los jóvenes siguen queriendo ser funcionarios. ¿Qué le parece?
La seguridad que da ser funcionario es un gran incentivo que se une a la dificultad que puede ofrecer el trabajar en una empresa. Habrá que incentivar a los jóvenes para que quieran ser emprendedores, ser proactivos para crear riqueza. Si la gente quiere ser funcionario como primera opción tenemos un problemas porque no todos pueden serlo y porque se pagan desde lo que se crea en las empresa.
"Se ha perdido la imagen negativa del `made in China´"
Jata, la empresa que dirige, nació en Eibar en 1943 y fue fundada por Jacinto Alcorta. Fabricaba planchas de planchar ropa y cafeteras, y la empresa llegó a tener 1.000 trabajadores. En 1977 se trasladó a Abadiano (Vizcaya) y, después de varias vicisitudes, fue comprada por los actuales propietarios, entre los que destacan principalmente los hermanos Javier, Carlos y Benjamín García Pérez, de Tudela. En 2010 es cuando se incorporó el actual director general, Guillermo García, hijo de uno de los socios, Javier. En 2013, cuando ya había asumido la gerencia, pensó en el cambio de ubicación y puso los ojos en la Ciudad Agroalimentaria de Tudela. El traslado se hizo gradualmente hasta finalizarlo en 2021. Hoy la empresa, dedicada al pequeño electrodoméstico, sigue siendo familiar. Factura 32 millones de euros, exporta el 20%, cuenta con 70 empleos, fabrica el 20% de sus productos en Tudela y el 80%, en China.
En China tienen oficina y equipo propio. ¿La empresa navarra debe ir a China para fabricar más barato? ¿Ya no está mal visto fabricar en el país asiático?
Hay un cambio tremendo en la imagen de este tema desde que se empezó a importar de China hace 20 años hasta hoy. Todos sabemos que China es la fábrica del mundo. Al principio se demonizó mucho porque se traían cosas de bajo precio y mala calidad. Pero a día de hoy sabemos que hasta las marcas más reconocidas de teléfonos o coches se fabrican allí. Ahora es cuestión de que la firma controle la calidad de lo que pueda comprar. Porque en China puedes adquirir bueno y malo. Y la gente es consciente de ello. Sí se ha perdido esa imagen negativa que se tenía del ‘made in China’. Jata tiene 82 años y empezó fabricando íntegramente todos sus productos. Pero hoy sería imposible mantenernos haciendo nuestros productos en su totalidad, no ya en España, sino en Europa. Somos de los pocos que aún fabricamos pequeño electrodoméstico en España. Sería imposible mantenernos, con el cambio de gustos y modas, al menos en una empresa como la nuestra, que estamos entre los pequeños del sector en España. Al final, nuestros competidores en España, donde tenemos el 80% de nuestros mercado, son multinacionales. Sería imposible competir con ellos en nuestro sector con producto fabricado aquí. Quizá para otros sectores Europa pueda ser más competitiva de lo que era hace 15 años frente a China ya que se han incrementado los costes logísticos y las condiciones salariales en ese país asiático. Pero cambiar una situación de un día para otro y competir con China no es que sea imposible, pero sí muy difícil. Habría que deshacer un camino poco a poco e industrializar otra vez Europa. Sería necesario que todas las fábricas que se fueron a China a fabricar quisieran volver.
Entonces, ¿hay que defender la fabricación en otros países por su menor coste?
Creo que al final cada uno tiene que buscar su forma de competir de la mejor manera posible. Lo que sí creo es que se tiene que defender, más allá de donde se haga, que todos compitamos con las mismas pautas. No es justo que tengamos que cumplir con ciertas normativas (de seguridad, pagar impuestos de reciclaje del producto, impuestos del cartonaje de envases, aranceles...) y que luego estén entrando millones de paquetes a Europa con, por ejemplo, las instrucciones en chino, cuando nosotros aquí las tenemos traducidas al castellano, y damos garantía y servicio postventa. Es necesario que los que fabrican fuera cumplan con lo que se exige desde aquí. Es verdad que el mundo está globalizado y es abierto, y, por tanto, puedes traer algo de fuera. Pero hay que cumplir con las mismas obligaciones que cumplimos nosotros.
En su trayectoria como empresario, ¿qué ha sido lo más difícil?
El mayor reto y una de las cosas de las que más satisfecho me siento es del traslado que hice de Vizcaya a Navarra de Jata. Porque era una empresa con 140 trabajadores, asentada durante años allí y conseguimos trasladarla, en este caso, a Tudela, sin que nuestros proveedores lo hayan notado y sin que a nuestros clientes les haya afectado, solo a mejor. Conseguimos que el personal saliente se fuera contento sin haberse producido conflictos por haberse realizado de forma correcta... Fue duro porque nos llevó mucho tiempo de traslado, cinco años, para que afectara al menor número de personas posibles, y con kilómetros de distancia entre ambas sedes... De hecho, yo estuve viviendo allí hasta 2021. Fue un gran reto, pero mereció la pena.
AJE NAVARRA
La Asociación de la Juventud Empresaria (AJE) de Navarra nació en 2001 como Asociación de Jóvenes Empresarios y por ella han pasado 9 presidentes, incluido el actual. La nueva junta directiva está formada por, además del presidente, María Suescun (de Servihielo), Asier Rebollo (YCG Digital Parner), Ignacio Olabe (Tantatic), Alberto Alonso (Alme), Noelia Moreno (Nodi) y Laura Calvo (de la empresa Laura Calvo). Es gerente Adriana Eransus. La asociación se define, según su web, como “ese teléfono al que llamas cuando necesitas, ese espacio al que acudes cuando tienes una idea y quieres que se haga realidad”. Se identifica también con el nombre de “La Bajera” porque así se conoce su sede, un local en la calle Mayor, 59, de Pamplona, cedido gratuitamente por el Ayuntamiento de Pamplona y abierto desde 2022. Cuenta con 304 empresas asociadas, independientemente de la edad, y de todos los sectores. Aunque cuando nació AJE el límite para asociarse estaba en los 40 años, desde 2023 pasó a los 49 para formar parte de la junta. Pero cualquier empresa puede asociarse, informar parte de AJE. También entonces cambiaron el nombre. La cuota es de 16 euros al mes.