Cierre de BSH

Trabajadores de BSH: "Esperábamos despidos, pero no un cierre"

Los empleados de la planta han mostrado este lunes su desánimo tras la noticia de que la multinacional planea mandarlos al paro en seis meses, un anuncio a las puertas de la Navidad que llega tras años perdiendo carga de trabajo

Integrantes del comité de empresa de la factoría BSH en Esquíroz
AmpliarAmpliar
Integrantes del comité de empresa de la factoría BSH en Esquíroz
Integrantes del comité de empresa de la factoría BSH en Esquíroz

CerrarCerrar

Carlos Lipúzcoa

Actualizado el 17/12/2024 a las 09:24

La desolación en los rostros de los trabajadores de BSH Esquíroz a su salida del turno de mañana ha sido patente este lunes. Cabizbajos, han ido en pequeños grupos e individualmente de las grandes instalaciones donde se fabrican los frigoríficos de las marcas Bosch, Siemens y Balay. Algunos de ellos ha accedido a dar sus impresiones tras la conmoción que, pocas horas antes, habían recibido con el anuncio de cierre. “Estamos con los ánimos por los suelos”, ha apuntado uno de ellos mostrando con una mano que no tenía ganas de decir nada más antes de subir al coche y alejarse en dirección a Pamplona. “Sí que esperábamos algún ajuste y que hubiera despidos, pero en absoluto un anuncio de cierre así. Todavía no lo puedo creer”, ha admitido otro un poco más locuaz.

La plantilla de 655 trabajadores directos, más de mil contando los indirectos según los sindicatos, había vivido los últimos años con la angustia de ver que la actividad en la planta iba descendiendo poco a poco. Esta decadencia ha ido minando las esperanzas de futuro de los operarios de una de las empresas industriales más potentes en Navarra que, hasta hace una década, podía presumir de una intensa actividad. Para muestra un botón. La planta de Esquíroz ensambló el año pasado 290.000 frigoríficos y algo más de 100.000 lavavajillas compactos, lo que vino a ser la mitad de la producción registrada una década atrás. Todos esos electrodomésticos que se fueron perdiendo se vendían por toda Europa y, en el caso de los lavavajillas compactos, China. El traslado progresivo de la carga de trabajo a las fábricas de BSH en Polonia y Turquía, según denunciaba el comité, fue ahogando progresivamente las expectativas.

Nadie esperaba, por tanto, buenas noticias respecto a los planes que BSH tenía para la factoría navarra, pero eso no significaba que se creyera que el anuncio de un cierre tan repentino. El comité ya había salido a la calle en marzo de este año para denunciar el incumplimiento de la empresa para traer más carga de trabajo a Esquíroz tal como se había acordado tras la firma del convenio en junio del año pasado, así como el creciente temor por el futuro de la planta. El lunes de la semana pasada se había retomado la producción tras 18 días seguidos de ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), un mal presagio sobre todo porque este año se confiaba en una recuperación de la actividad tras la firma del nuevo convenio. Comité y empresa han acordado este lunes que ni martes ni miércoles se iba a trabajar, por lo que el regreso a la cadena de montaje no se producirá hasta el 7 de enero de 2025.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora