Cierre de BSH
Chivite dice que "no se ha concretado lo que va a pasar en la planta de BSH"
UPN y PP achacan el cierre de la empresa a la política fiscal de los socios de gobierno y los sindicatos claman por la defensa del empleo industrial


Actualizado el 16/12/2024 a las 21:31
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, calificaba de “inesperado” el anuncio por parte de BSH España de iniciar un periodo de consultas de seis meses para dilucidar el futuro de su planta en Esquíroz. “No sabemos en qué se materializa, porque tampoco ha dicho que va a haber un cierre en la planta de Navarra. No se ha dicho eso”, indicaba la presidenta pese a que la nota oficial de la multinacional alemana lo dejaba bien claro: “BSH ha comunicado a la representación legal de los trabajadores de la fábrica de Esquíroz (Navarra) su intención de iniciar el proceso para el cierre de la planta de fabricación de frigoríficos y lavavajillas compactos de Esquíroz”.
Según ha explicado Chivite, el Ejecutivo foral conocía la preocupación por el futuro de la planta tras las reuniones que han celebrado atrás con el comité y la dirección de la empresa en Navarra. Sin embargo, admitió que no habían obtenido respuesta de la dirección en Alemania tras remitir “distintas cartas” para abordar la cuestión. “Nuestra máxima preocupación son los 660 trabajadores y trabajadoras”, reiteró Chivite. El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, anunciaba que iba a trabajar “codo a codo” con la dirección y los sindicatos para “una posible continuidad” de la planta de Esquíroz, una empresa “con un alto valor de capacitación y de saber hacer”.
Desde el principal partido de la oposición, la presidente de UPN, Cristina Ibarrola, lamentaba el anuncio de cierre de BSH y lo atribuía a la errática política fiscal de los socios de gobierno. “Mientras otros solo suben impuestos, desde UPN apostamos por un modelo fiscal que fomente empleo, inversión y crecimiento”, planteaba. Laura Aznal, de Bildu, abogaba por proteger “la industria y sus empleos” frente a la “creciente amenaza de deslocalización y la híper globalización”. Por parte del PP, la parlamentaria Maribel García Malo solicitaba la comparecencia del consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial para dar explicaciones sobre los planes del Ejecutivo foral para “revertir” el cierre de empresas o su traslado a otras comunidades.
“Edad media de 50 años”
El sindicato mayoritario en BSH, UGT, mencionaba a través de su representante en el comité, Xavier Tejero, la difícil situación en la que quedarán los trabajadores de la planta de Esquíroz, “con una media de edad de 50 años”, si se materializa el cierre. Desde la Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) de UGT Navarra se mostraba la “total oposición al anuncio realizado hoy (por este lunes) por BSH”, una medida que achacaba a “una estrategia de deslocalización” que nada tenía que ver con la competitividad. Este sindicato expresaba su “total disposición a hablar y negociar toda aquella medida que evite el cierre de la empresa y la pérdida de puestos de trabajo”.
Al anuncio de cierre de BSH Esquíroz también se opuso ELA, que exigió “a la empresa y al Gobierno foral un plan industrial para defender el empleo”. El sindicato abertzale recordó que la multinacional alemana había logrado 60 millones de euros en beneficios en España el año pasado, por lo que se mostraba muy crítica con la intención de BSH de “dejar en el paro a 700 personas”. Lamentaban también que la dirección de la planta de Esquíroz no hubiera dado “ningún tipo de información relevante” a la representación social en el encuentro celebrado este lunes.
