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Raquel Balda Reta, directora de Operaciones y Producción de KWD: "Mi marido y yo somos un equipo y él es quien tiene jornada reducida"
Máxima responsable del área técnica y operativa de una de las mayores empresas industriales de la automoción en Navarra, Raquel Balda aprovecha el Premio a la Directiva 2024 que le ha otorgado Amedna para pedir al conjunto de la sociedad que se siga trabajando por la igualdad en el mundo laboral


Actualizado el 15/12/2024 a las 14:02
Ya han pasado unas semanas desde que recibió el premio a la Directiva 2024 que otorga la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra (Amedna), pero Raquel Balda Reta (Pamplona, 1982) sigue un poco abrumada por tanta atención mediática. “Jamás pensé que podía salir una entrevista mía en la televisión y en los periódicos. La visibilidad que te da este reconocimiento es total tanto en los medios como en las redes sociales”, afirma respecto a la eficacia del galardón concebido para divulgar la capacidad de las mujeres al frente de grandes responsabilidades en el mundo empresarial.
¿Son las empresas alemanas tan metódicas como se suele pensar?
Los alemanes son muy suyos. Han ido cambiando con el tiempo, pero sí que obedecen a la fama que tienen. Aquí hemos reinterpretado, por decirlo de alguna manera, el método alemán. Han ido llegando personas nuevas a la organización y creo que, por ejemplo, Roberto Lanaspa cuenta con un peso importante y ha contribuido a abrir esa mentalidad tan rígida.
Lleva 16 años en KWD, donde entró a trabajar de becaria. ¿No se decía que iban a desaparecer los trabajos para toda la vida?
Recuerdo que, cuando entré aquí en 2008, estaba convencida que no iba a repetir la trayectoria laboral de mi padre, que trabajó en la Nissan de Noáin durante 42 años. Ahora echo la vista atrás y me doy cuenta que ya llevo 16 años en KWD. Es verdad que me han surgido oportunidades para trabajar en otros países, pero tenía muy claro que no me quería marchar de aquí por mi arraigo a la tierra y a la familia.
¿Qué ha significado para usted el premio a la Directiva 2024?
No todos los días se reconoce tu trayectoria profesional, así que orgullosa. Estos premios tienen además otro componente, que es dar visibilidad a mujeres que, como yo, hemos abierto un hueco en entornos muy masculinizados, como es el sector de la automoción. Cuando llegué a esta planta como becaria, solo había dos mujeres entre todos los operarios. Tuve la suerte de tener como compañera en ingeniería a otra mujer, que no era algo muy habitual en aquella época.
¿Cómo están las cosas ahora?
Poco a poco hemos integrado a más mujeres en la zona operativa. Es algo que tiene que ir cambiando poco a poco.
¿Qué responsabilidades tiene una directora de operaciones y producción?
Mi labor fundamental es hacer seguimiento diario de la actividad en la planta y de los procesos de fabricación. Hay que analizar si ha habido anomalías, de qué tipo y, si hace falta, se consulta a los diferentes responsables de las áreas. Actualmente estoy centrada en la coordinación del resto de áreas que hay en la planta. También me toca elaborar presupuestos e impulsar la estrategia de la compañía.
¿Cómo se pasa de las musas al teatro?
Tenemos una estrategia que se diseñó hace unos años y se bautizó como Move to Future. Nuestro objetivo es ser los mejores proveedores de productos de carrocería de una manera sostenible, productiva e innovadora. Eso hay que traducirlo luego en coordinación y seguimiento de las actividades de la planta.
Decía que el sector de la automoción está muy masculinizado. ¿Le costó abrirse camino como mujer?
Mi experiencia ha sido muy positiva. Nunca nadie me ha cerrado la puerta por ser una mujer, nunca. He trabajado mucho, eso sí, y hay mucho esfuerzo detrás. Siempre he ido in crescendo. Tras una etapa inicial como becaria en KWD, estuve diez años en ingeniería. En los últimos años de aquellos años, me fueron asignando más responsabilidades en proyectos o en las negociaciones de precios con el cliente. Después hubo una promoción interna tras una evaluación y me ascendieron a responsable de producción. Tras el nombramiento de Roberto Lanaspa como COO del grupo KWD Automotive, la gerencia de la planta de Pamplona se dividió en dos personas, el director financiero y el director de operaciones. Este último recayó en mí.
En su discurso tras recibir el premio, habló de la necesidad de una participación activa de las mujeres. ¿No se lo terminan de creer?
Las organizaciones tienen que potenciar la igualdad de oportunidades y los gobiernos deben ocuparse de las políticas de conciliación. Poco a poco sí que se ha va mejorando. Pero, por otro lado, nosotras como mujeres muchas veces nos autovetamos por el peso del rol tradicional. Hay que romper esas barreras mentales y plantearnos ¿por qué no?
¿Cree que están desapareciendo esos frenos mentales entre las mujeres?
Creo que sí porque el entorno también lo está favoreciendo y eso ayuda. Pero que haya mujeres en puestos de responsabilidad técnica y operativa en la industria como es mi caso no pueden ser casos aislados, sino que debería convertirse en lo habitual.
Uno de las causas de la desigualdad es la falta de corresponsabilidad de los hombres en el hogar. ¿Su marido se implica al 50%?
En mi caso, obviamente es así. De hecho, quien tiene la jornada reducida es él. Sabe que me gusta mucho mi trabajo y que siempre he apostado por mi desarrollo profesional, algo que entiende y comparte. Somos un equipo y hemos llegado al acuerdo de que, en este caso, le toca a él tener la jornada reducida.
¿Educan a sus hijos en la igualdad?
Tenemos una hija de nueve años y un hijo de seis y es algo que les hemos inculcado desde el primer momento. Ven que sus padres están igual de involucrados en las tareas del hogar. Es más, mi marido pasa habitualmente más tiempo con ellos por las tardes porque salgo del trabajo un poco más tarde.
Usted se graduó en Ingeniería de Telecomunicaciones. ¿Había muchas mujeres en su promoción?
Muy pocas. El primer año hubo criba y se fueron algunas a otras carreras.
¿Cómo promovería las vocaciones STEM entre las jóvenes estudiantes?
Hay que trabajar desde las primeras etapas educativas acercando las competencias STEM a las niñas y hacerlas más amigables. Las materias como las matemáticas pueden parecer muy complejas, pero depende mucho de cómo se enseñen. Lo cierto es que persiste la percepción de que existen carreras de chicos, como la ingeniería, o de chicas, como la enfermería. Es necesario ir rompiendo eso poco a poco.
¿Alguna forma de reintrepretar esos roles profesionales en la propia familia?
Por ejemplo, mi hija y yo somos unas fans de los Legos tecnológicos, que es una de las mejores maneras de acercar los conocimientos STEM a las chicas. Eso ha despertado en ella el interés por la robótica o las matemáticas. También depende mucho de lo marcada que esté cada mujer por los roles tradicionales. En mi caso, siempre he tenido las cosas muy claras. Era la única de mi cuadrilla que estudiaba ciencias.
¿Se pueden compatibilizar las políticas de conciliación con los puestos directivos de alta exigencia?
No puedes conciliar si quieres apostar por tu carrera profesional, por lo que hay que buscar un equilibrio. Para eso necesitas que tu familia te apoye, que para mí es fundamental. Este apoyo también tiene que existir en la empresa, porque va a haber momentos en los que un hijo se pone malo y hay que quedarse en casa. Para eso hay herramientas de teletrabajo o el teléfono. En estos puestos estás disponible prácticamente las 24 horas del día. Entonces, compatibilizar ambas cosas se puede, pero en algún momento vas a tener que hacer una renuncia.
Por un lado o por el otro, ¿no?
Exactamente. Entonces, a veces, empiezas a pensar y te dices, ¿he hecho bien? ¿Soy una mala madre? O, por el otro lado, ¿qué me van a decir en el trabajo? En cualquier caso, son dudas que solo están en nuestras cabezas. Las empresas pueden adaptarse a que alguien esté trabajando un día desde su casa porque un hijo se ha puesto malo y todos somos personas responsables.
¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la sociedad?
Que las mujeres somos perfectamente válidas para ocupar puestos de dirección si una está formada y capacitada. Obviamente, hay que apostar por la igualdad de oportunidades y tener apertura de miras. En el mundo estamos hombres y mujeres y no puede haber espacios estancos. Es importante que una luche por perseguir sus sueños y contar con apoyos a nivel personal y profesional para superar las dificultades que vayan surgiendo en el camino. Hay que apostar por la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos, para dar cada vez mayor visibilidad y presencia a las mujeres en el ámbito profesional. Es fundamental acercar los conocimientos STEM a los colegios y hacerlos más atractivos para las niñas. Y que también eduquemos en la corresponsabilidad para romper con roles tradicionales de hombres y mujeres y fomentar la igualdad desde que somos pequeños.
“Hay que reciclar a quienes hacen trabajos repetitivos”
Con tanto avance tecnológico, ¿se ha quedado obsoleta la industria 4.0?
Nosotros apostamos hace años por soluciones de monitorización en tiempo real, algo que sigue vigente y que mantendrá su validez en adelante. De hecho, vamos a cambiar de sistema ahora mismo para mejorar la conectividad de todos los sistemas. Es increíble lo que se pueda llegar a trazar todo el proceso productivo y, sobre todo, la cantidad de información que se puede extraer.
Pero luego habrá que saber qué hacer con ellos.
Efectivamente, por muchos sistemas de recopilación de datos que tengas, de nada sirven sin un cambio de mentalidad y de la manera de afrontar los problemas. Antes tenías que trabajar para extraer datos de los sistemas, pero ahora son los sistemas los que te proporcionan toda la información.
¿Ya están trabajando con la Inteligencia Artificial?
Estoy empezando a familiarizarme con estas herramientas, que son muy potentes pero que habrá que dedicarles tiempo para sacarles su máximo potencial. Es sorprendente la cantidad brutal de información que te puede dar ChatGPT simplemente con lenguaje natural.
¿Qué me dice de los robots colaborativos?
Precisamente hemos incorporado dos robots de ellos para hacer tareas que no nos reportan ningún valor añadido como el picking. Ello nos ha permitido además mejorar a nivel ergonómico, ya que eran tareas que más penalizaban por las posturas. También hemos integrado robots de movilidad autónoma, que son como las Roombas pero con un contenedor encima.
¿Los peones industriales tienen los días contados?
Ya tenemos robots soldando. No va a tardar mucho tiempo que los robots puedan colocar piezas en un utillaje. De cualquier forma, más que desaparecer, hay que reciclar profesionalmente a esos perfiles.
DNI
Nombre: Raquel Balda Reta
Fecha y lugar de nacimiento: Nació en Pamplona en 1982, pero es de Noáin.
Familia: Está casada con Mikel Indave Burguete y tienen dos hijos: Carlota (9 años) y Mateo (6 años).
Padres: María Teresa Reta Unanua y Félix Balda Garralda (fallecido hace seis años), que trabajó durante 42 años en la factoría Nissan de Noáin.
Estudios: Primaria en el colegio San Miguel de Noáin, Secundaria en el instituto Elortzibar y bachillerato en el instituto de Plaza de la Cruz. Graduada en Ingeniería de Telecomunicaciones por la Universidad Pública de Navarra.
Trayectoria profesional: Becaria en Tasubinsa, donde desarrolló un proyecto de visión artificial para detectar defectos en la producción de apliques eléctricos. Becaria en Karosseriewerke Dresden (KWD), empresa dedicada a producir partes metálicas de las carrocerías de coches. Tras diez años en el departamento de ingeniería de KWD España, fue promocionada a directora de producción y, posteriormente, asumió también la dirección de operaciones.