Kybse, en Ororbia, abocada a una huelga ante el desacuerdo sobre la actualización de los salarios
La plantilla de la planta de amortiguadores rechaza la propuesta de la dirección sobre la subida de las nóminas y el comité convocará paros a partir de la semana que viene


Publicado el 18/10/2023 a las 10:36
Los 700 trabajadores de la factoría de Kybse en Ororbia, dedicada a la producción de amortiguadores para automoción, han votado en contra de la propuesta empresarial en relación con la subida salarial pactada para este año.
La decisión pone en marcha la convocatoria de una huelga que, cumpliendo con los plazos legales, arrancaría el miércoles de la semana que viene, una medida extrema que el comité (7 LAB, 4 ELA, 3 UGT, 2 CC OO y 1 Cuadros) justifica por la negativa de los responsables de la compañía para encontrar soluciones ante la pérdida de poder adquisitivo pese a las reuniones celebradas hasta la fecha durante todo el año. Por el momento se desconoce si la huelga tendrá carácter indefinido.
Según lo pactado en el convenio, la actualización salarial para este año estaba supeditada a unos determinados volúmenes de producción. Sin embargo, la matriz japonesa todavía no ha comprometido ninguna cifra, lo que ha condicionado las posibilidades para negociar el incremento de las nóminas.
Esta situación ha provocado un creciente malestar en la plantilla debido al fuerte alza de los precios en los últimos meses. A ello se suma el propio retraso en la asignación de nuevos volúmenes de producción que garanticen la carga de trabajo.
La consulta entre la plantilla de Kybse, que terminó esta noche de madrugada, tuvo una participación del 71% de la plantilla, de la que el 87% rechazó la propuesta de la empresa, el 10,2% lo aceptó y el 2,8% votó en blanco.
El actual convenio de Kybse, que tiene vigencia entre 2021 y 2025, contemplaba un recorte salarial entre el 4,75% y el 7,25% para el personal en convenio y de entre el 8,5% y el 12% para los directivos. Se hizo esta concesión para lograr nuevos contratos para alcanzar una producción mínima de 10,5 millones de amortiguadores al año y un porcentaje destinado al recambio, actividad con mayores márgenes, de al menos el 25%. Este acuerdo también abrió un periodo de bajas incentivadas.
Pocos meses antes de su firma, la empresa había presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir a 103 empleados que posteriormente retiró.