Reconversión
La planta de Antolín en el polígono de Orkoien-Arazuri no logra piezas para los coches eléctricos
La noticia ha sido transmitida por la dirección al comité y ELA y USO consideran que supondrá una "muerte dulce" para la empresa que emplea a 137 trabajadores


Actualizado el 20/06/2023 a las 21:27
La planta del grupo Antolín en el polígono de Orkoien-Arazuri, proveedor de Volkswagen Navarra que emplea a 137 personas, se ha quedado sin piezas para la producción de los coches eléctricos que se fabricarán en Landaben para 2026. Así lo han denunciado los representantes de la plantilla pertenecientes a los sindicatos ELA y USO a través de una carta en la que denunciaban la "muerte dulce" a la que se enfrenta esta empresa, ya que la falta de contenido provocará el cierre de la compañía si no se consiguen cerrar nuevos contratos con Volkswagen Navarra u otras factorías de ensamblaje de coches.
La fábrica, cuya plantilla fija está integrada por unos 93 trabajadores en planta y otros 19 en oficinas a los que habría que sumar unos 25 eventuales, produce actualmente paneles interiores de las puertas, elevalunas y recubrimientos de tela para la parte interior de los techos para modelos de combustión que se ensamblan en Volkswagen Navarra, Seat Martorell y Volkswagen Palmela (Portugal). Según la carta de ELA y USO, la dirección ha comunicado que no se han conseguido contratos para los nuevos modelos eléctricos, lo que plantea un horizonte complicado para la empresa a partir de 2025.
Al pesimismo que reina entre la plantilla, con una elevada proporción de mujeres y una edad media que supera los 45 años, se suma el hecho de que, según fuentes sindicales, el jefe de producción dejara la compañía en abril y el de mantenimiento en mayo. Estas mismas fuentes explicaban que viene siendo habitual que, cuando llegan nuevos modelos, se presione a la plantilla con la pérdida de contratos para ajustar las condiciones laborales, pero que en esta ocasión todo parece indicar, debido a la salida de varios responsables de la empresa, que no se trata de este tipo de estrategia.
Al parecer, según añadían estas mismas fuentes, la empresa no ha logrado adaptar su actividad a nuevos productos tecnológicamente más avanzados, lo que también ha contribuido a una pérdida de interés por hacer nuevas inversiones para modernizarla.