Volkswagen
La presión de Tesla obliga a Wolfsburg a acelerar la electrificación de su gama
Con el objetivo de pulir el desarrollo del software para ponerse a la altura de Tesla, el grupo Volkswagen está negociando la entrada de nuevos socios


Publicado el 08/12/2021 a las 06:00
No hay tiempo que perder. Tesla, principal fabricante mundial de coches eléctricos, está a punto de poner en funcionamiento su nueva factoría en Grünheide, cerca de Berlín, unas revolucionarias instalaciones pensadas para producir vehículos de baterías mucho más rápido y con menos personal que nunca antes en la historia de la automoción. Allí se pretende ensamblar hasta 500.000 automóviles al año con 12.000 empleados, cifras que contrastan con los 60.000 trabajadores de la principal fábrica del grupo Volkswagen, situada en Wolfsburg, para hacer 800.000 coches. Se trata de la mayor amenaza jamás conocida por el gigante automovilístico alemán, que ve peligrar sus planes para la electrificación acelerada de su gama de vehículos. La apuesta del consorcio germano por los coches de baterías lo ha situado a la vanguardia de los fabricantes tradicionales, que han optado por estrategias mucho más conservadoras, pero este esfuerzo no es suficiente para hacer frente al desafío de Tesla.
Así lo advirtió el presidente ejecutivo del grupo Volkswagen, Herbert Diess, a principios del mes pasado con unas declaraciones que cayeron como una bomba entre los representantes de la plantilla. Según ha publicado la prensa internacional, el poderoso comité ha maniobrado para desalojar a Diess al frente del grupo alemán y, tal como destacó Reuters, su continuidad al frente del grupo Volkswagen llegó a pender de un hilo. Diess pretendía con estos mensajes trasladar a la plantilla la necesidad de dar una vuelta de tuerca más a la estrategia de electrificación del grupo. El máximo directivo considera que hay que avanzar todavía más rápido para no acabar engullidos por Tesla y rivalizar de tú a tú con el revolucionario fabricante norteamericano de coches eléctricos. Para ello, ha diseñado un draconiano plan de ahorro de costes que incluiría la salida de 30.000 empleados, principalmente en Alemania, por lo que los sindicatos han puesto el grito en el cielo.
ACUERDO IN EXTREMIS
En las últimas semanas, Diess ha estado negociando con el comité para encontrar una solución aceptable para las dos partes. La parte social reclamaba que se garantizara la reconversión de la fábrica de Wolfsburg para producir coches eléctricos, pero esta transformación hubiera requerido unas inversiones y plazos demasiado grandes para atajar el reto que plantea Tesla. El presidente ejecutivo del grupo habría aceptado la posibilidad de introducir alguna línea de producción de vehículos de baterías en el interior de las veteranas instalaciones de Wolfsburg, pero la apuesta principal para luchar de tú a tú con el rival norteamericano recaería en una nueva fábrica anexa cuyo diseño desde cero permitirá nuevos procesos de producción y organización más avanzados. Según la prensa especializada, este planteamiento habría sido aceptado por el comité de empresa de Volkswagen en Alemania.
Las últimas informaciones publicadas apuntaban a que Diess se va a mantener finalmente al frente del grupo Volkswagen centrado en la estrategia, pero cederá algunas de sus competencias en el área operativa en favor del jefe de la marca Volkswagen, Ralf Brandstaetter. El cuestionamiento de Diess no solo estaba relacionado con su visión para vencer a Tesla como principal fabricante mundial de coches eléctricos, sino también con los graves problemas que el grupo Volkswagen afronta en relación con el desarrollo del software que gobierna sus vehículos. Tal como han recogido los medios especializados, muchas de las funciones avanzadas de la gama ID de Volkswagen están deshabilitadas temporalmente a la espera de encontrar una solución para actualizar los coches ya comercializados. Estos problemas contrastan con la solidez del software desarrollado por Tesla, que se encuentra en un estadio mucho más avanzado en áreas como la conducción autónoma.
Con el objetivo de pulir el desarrollo del software para ponerse a la altura de Tesla, el portal de información económica Bloomberg anunciaba la semana pasada que el grupo Volkswagen está negociando la entrada de nuevos socios en la empresa Cariad, que fundó expresamente para encargarse de esta labor. Entre los posibles candidatos se encuentran proveedores importantes como Continental o Bosch. En este contexto, mañana se celebra en Alemania la junta de supervisión del grupo Volkswagen en el que se presentará el plan quinquenal de inversiones, una cita durante la que se espera la confirmación oficial de la adjudicación de los modelos eléctricos pequeños de Volkswagen, Cupra y Audi a las dos factorías españolas del gigante alemán en Landaben y Martorell.
