Maneras de emprender
El deporte va sobre ruedas en el norte de Navarra: “Prefiero ofrecer un servicio de ocio saludable para mi gente que montar un gimnasio en Pamplona”
El gimnasio móvil que Aritz Carballo Ernaga fundó el pasado verano ha llevado el ejercicio físico a Burguete, Oroz-Betelu y los valles de Erro, Arce y Aezkoa


Actualizado el 15/11/2025 a las 17:08
Antes, Aritz Carballo Ernaga (Espinal, 1992) aprovechaba que su trabajo solo cubría los meses de septiembre a junio para desplazarse en Sanfermines a Pamplona, donde ejerció durante dos años de camarero. “Curraba a tope para sacar dinero para el verano y luego tener tiempo libre”. Pero su plan para los meses de más calor ya no es el mismo: desde este año ha cambiado el bullicio festivo por la tranquilidad pirenaica. Y no lo ha hecho solo para cuidar de su madre, enferma de alzhéimer, sino también porque quiere quedarse en el pueblo y aportar valor a sus vecinos. Son estos los motivos que le llevaron a inaugurar el pasado verano Mogiegim, un gimnasio portátil que ya ha dado servicio a Burguete, Oroz-Betelu y los valles de Erro, Arce y Aezkoa.
Como técnico deportivo en la Oficina de Gestión Cultural y Deportiva Auñamendi, donde también es monitor, Aritz tuvo que darse de alta como autónomo, así que decidió explorar las diferentes subvenciones a las que podía acceder para montar un gimnasio. Uno físico era “motivarse demasiado, mucha inversión”, y no estaba a su alcance porque no disponía de un espacio para instalarlo. Pero este último problema no aparecía si podía trasladar los materiales de un lugar a otro. “Pensé que un proyecto como el gimnasio móvil sería la caña para el verano, teniendo espacios naturales que podemos aprovechar”, explica.
La propuesta cogía forma en la mente de Aritz, aunque aún no estaba resuelta su financiación. El camino de las subvenciones no funcionó, así que el preparador físico decidió realizar acuerdos publicitarios con empresas de la zona. Son los mismos negocios de Espinal —una empresa de patés, una lavandería, una quesería y una panadería—, Garaioa —un restaurante— y Orbaizeta —unos apartamentos— cuyos logos e imagénes publicitarias dan color a su “carrico”: un remolque que engancha a su furgoneta y en el que traslada balones medicinales, barras de dominadas, mancuernas, pesas rusas, mazas ('clubbells'), arneses de TRX y barras olímpicas, entre otros materiales, para que sus alumnos completen entrenamientos personalizados y a domicilio, TacFit, pilates, TRX-GAP, ejercicios de fuerza y 'cross training'.
No son disciplinas escogidas al azar. “A partir de los 30 años empezamos a perder potencia, y a partir de los 40, fuerza. Y lo que ocurre el día de mañana es que no tienes fuerza ni para levantarte de una silla”, señala Aritz. Para paliar estos problemas, acentuados “por el sedentarismo y la obesidad”, el preparador físico tiene clara la receta: “Lo mejor que puedes hacer es el trabajo de fuerza. Y si lo combinas con trabajo cardiometabólico en un circuito, pues todavía vas a tener mejor sistema aeróbico”. Eso es lo que hacen quienes asisten a sus clases portátiles, que en verano organiza de lunes a viernes junto al río Irati en Aribe y en la ribera del río Urrobi en Espinal, entre otras localizaciones, y el resto del año programa los martes por la tarde en el frontón de Garaioa (valle de Aezkoa). “Fuera anochece enseguida e igual nieva, llueve o hace un frío terrible”, justifica.
Hasta allí se desplazan personas “desde los treinta y pico años hasta jubiladas”, que han encontrado en el deporte que ofrece Aritz una forma de ocio diferente a la que abunda en los pueblos de la zona. “Uno de los mayores peros que hay aquí es que no hay ocio saludable. Sí que está el frontón o la pelota, pero toda la gente mayor socializa yendo al bar o al restaurante para comer, y siempre tomando alcohol”, explica. Con el gimnasio portátil, los vecinos pueden “invertir su tiempo en mantener su salud”, e incluso pretende que su propuesta anime a más personas a asentarse en la zona. “Hay gente que igual curra en Pamplona y que tiene opción de quedarse allí, pero que por lo menos los días de 'cross training' viene para hacer la gimnasia y estar con sus abuelos o sus amigos de aquí”, afirma. Y el mismo beneficio extrae Aritz de su propia idea, que le permite quedarse donde él realmente quiere: en su pueblo y con su gente. “Prefiero centrar todos mis esfuerzos en ofrecer un servicio de ocio saludable para mi gente que montar un gimnasio en Pamplona”.
DNI
Aritz Carballo Ernaga nació en Espinal el 2 de septiembre de 1992. Carlos Carballo Erburu, panadero de Espinal, y Juana Ernaga Esnoz, tapicera de Mezkiritz, son su padre y madre. Su hermano, Ibai, trabaja en Mantenimiento en Volkswagen; su novia, Marcela Rodríguez Iriarte, está preparando el MIR; su hermano “no de sangre”, Asier Pazos Arbizu, es bombero de Lakuntza; y su mejor amigo, Fernando Urtasun Arrikaberri, es fisioterapeuta de Espinal. Fue Pazos quien le animó a cursar el máster en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo en la Universidad de León, donde antes había estudiado el grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Todo después de completar un grado superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas y de cursar de Infantil a Bachillerato entre Espinal, Garralda y Burlada. Tras su paso por León, Regresó a Navarra para dar clases deportivas en Ultzama, trabajar en el punto de información del acceso a la selva de Irati desde Orbaizeta, formar parte del programa de envejecimiento saludable de Eutsi y desempeñarse como técnico deportivo en la Oficina de Gestión Cultural y Deportiva Auñamendi. Fundó Mogiegim el pasado verano.