Maneras de emprender

La joven viticultora de San Martín de Unx que ha homenajeado a su abuelo con su primer vino

Sara Valencia, de 28 años, se lanza a comercializar el vino de su viñedo familiar en su pueblo

Sara Valencia sostiene una copa de su vino ‘G de Genaro’ en una de sus viñas de San Martín de Unx
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Sara Valencia sostiene una copa de su vino ‘G de Genaro’ en una de sus viñas de San Martín de Unx
Sara Valencia sostiene una copa de su vino ‘G de Genaro’ en una de sus viñas de San Martín de Unx

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Begoña Goitiandia

Publicado el 06/06/2025 a las 19:00

La de Sara Valencia Sanz es una de las historias de emprendimiento juvenil que en los últimos años germinan en San Martín de Unx. La suya se riega gracias al arraigo que siente por el pueblo – a pesar de haber crecido en Zizur Mayor- y las ganas de conservar no sólo el patrimonio vitivinícola de “los de Genaro”, su mote, sino también ese nexo de unión familiar que supone el entorno rural. “Mientras vivan mis abuelos, todos vamos al campo a colaborar: a coger olivas, a vendimiar…, pero, ¿seguiremos haciéndolo el día que no estén?”, reflexiona.

La idea de mantener ese vínculo fue la que le animó a dar vida al proyecto Casa Genara, como ha bautizado la firma con la que comercializa el vino que brota de su viñedo. “Me pareció una buena idea darle protagonismo a ese mote; ubica y engloba a mi familia, y pone en valor de dónde vengo”. “Como soy una mujer y estoy al frente del proyecto, decidí apostar por Genara”, explica.

Cuenta que todo surgió de casualidad. “Decidí estudiar Ingeniería Agrónoma por mi contexto. Mi abuelo paterno ha sido un referente en mi vida. Me creaba muchísima curiosidad, y me ha transmitido toda la emoción y el sentimiento que tengo hacia el campo”, explica. El empujón que necesitaba se lo dio su paso por la academia Vivid de San Martín de Unx, un programa formativo enmarcado dentro del proyecto Vivid, un laboratorio de innovación rural en torno al vino y la despoblación. “Me animé a probar a sacar adelante el primer vino, ‘G de Genaro’, como un homenaje a mi abuelo, Ángel Valencia. Un vino de garnacha tinta de una de sus viñas. Por eso siempre digo que G de Genaro es por Garnacha de Genaro”, detalla.

Ha apostado por mantener la esencia tradicional del proyecto, y hacerlo al mismo tiempo sostenible, tanto desde el punto de vista medioambiental como económico. “Lo que puede diferenciar Casa Genara de otros proyectos de elaboración de viñedo propio que hay en Navarra es la historia y los objetivos que tiene: por un lado, poner en valor el trabajo que generaciones como la de mi abuelo han realizado en el campo y, por otro, mantener el patrimonio vitivinícola familiar”, cuenta.

La personalidad de Sara se ve reflejada en el ingrediente emocional. “Soy una persona muy visceral, y de hecho, hoy estoy aquí con Casa Genara porque hay un componente emocional muy fuerte detrás de este proyecto”. “Siempre me han enseñado que con cariño todo se hace mejor y se ve mejor, así que es lo que intento”, explica. “Yo pongo la parte técnica y ellos -su padre y su hermano le ayudan en las viñas- la práctica”, aclara. Ella capitanea en solitario las demás ramas del negocio: elaboración, marca y comercialización.

Explica Sara vivir de un negocio del sector vitivinícola es “imposible”. Lo compatibiliza con otro trabajo como ingeniera agrónoma. “Por lo menos los primeros años”, cuenta. “Ahora estoy vendiendo un vino elaborado en 2023. Todavía tengo una bodega de lo que vendimié el año pasado. Mientras, toda la vid plantada está creciendo y gasto gasoil, tiempo, insumos y muchas otras cosas”, describe. Por todo ello, lo más complicado de dar vida a un proyecto como este se encuentra en la parte financiera “porque las subvenciones sólo son accesibles para desempleados”, explica.

SAN MARTÍN, TERRITORIO 0

“¿Cómo es posible que en un pueblo de 300 habitantes haya tantos emprendedores jóvenes?”, preguntamos. Sara se ríe. “Se habla mucho del germen de San Martín, que es real por el entorno y las condiciones óptimas para el vino, pero yo creo que lo que pasa es que se contagia. Contamos con referentes, no tan jóvenes, que han tenido éxito”. “En mi cuadrilla, por ejemplo, se han dado varios casos de emprendimiento, así que como lo ves en el de al lado, te motivas y te animas a hacerlo”, cuenta. El contexto también ayuda. “Estamos viviendo un momento muy chulo en el pueblo;se ha dado un conjunto de situaciones que hace que mucha gente se esté animando a volver, e incluso a vivir aquí e ir y venir en el día a Pamplona”, termina.

DNI
Sara Valencia Sanz tiene 28 años y se crio entre Zizur Mayor, San Martín de Unx y Olite, municipios de donde desciende. En la pandemia decidió volver y se estableció en San Martín de Unx. Es hija de Ángel Valencia y Ángela Sanz, y tiene un hermano que se llama Rubén. Estudió en el colegio Camino de Santiago de Zizur Mayor y el IES Zizur Mayor. Se licenció en Ingeniería Agroalimentaria y Medio Rural por la UPNA. Tiene un máster en Enología Innovadora y se ha formado en agroecología y dirección de empresas vitivinícolas.

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