Nuevas tecnologías
Expertos dan ideas en la Universidad de Navarra para defender la democracia ante la industrialización del bulo
El Capítulo Español del Club de Roma y la Fundación Hermes han celebrado este martes 15 de septiembre una jornada para abordar los riesgos para las democracias occidentales que se han multiplicado con las plataformas sociales y la inteligencia artificial generativa


Publicado el 16/09/2026 a las 05:00
Los bulos, la desinformación y la manipulación han acompañado a la humanidad desde el origen de la civilización, pero nunca hasta ahora habían alcanzado una dimensión tan gigantesca. Las plataformas sociales y sus algoritmos sumados en los últimos años a la potencia de la inteligencia artificial (IA) generativa han transformado el terreno de juego democrático en un espacio aparentemente impracticable.
Frente a esta visión catastrofista, los ponentes que este martes 15 de septiembre participaron en una charla sobre la digitalización y el futuro de la democracia celebrada en el Museo de la Universidad de Navarra trataron de poner un contrapunto de esperanza.
La jornada, titulada ‘Democracia en la era algorítmica: cómo las plataformas redefinen el ecosistema mediático’, tuvo como ponentes invitados a Áurea Moltó, directora de REDElcano en el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos; María Moya, consejera delegada y socia cofundadora de Prodigioso Volcán y miembro del consejo asesor de Fundación Hermes; y Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Públicas, presidente del consejo social de la UNIR y miembro del consejo asesor de Fundación Hermes.
Fue Enrique Goñi, presidente de la Fundación Hermes, el encargado de dar la bienvenida a los asistentes antes de dar paso a la tertulia.
Entre los asistentes estuvieron influyentes figuras de la política navarra como el expresidente Juan Cruz Alli o el exvicepresidente Félix Taberna, así como relevantes empresarios como Benito Jiménez (Congelados de Navarra), María José Ballarín (Obenasa), Yolanda Torres (MTorres) o Esteban Morrás (Veridas). Fueron muchos los temas que se abordaron a lo largo de la hora y media del evento, entre los que no faltaron algunos de los más candentes como las peticiones para ralentizar el desarrollo de la IA por el riesgo a perder el control.
Tampoco se eludió el llamativo paso atrás de Open AI para salir a bolsa, una decisión que Goñi vinculó a la dificultad para demostrar las cuantiosas ganancias de productividad que prometen en las empresas y la escasa facturación que estas tecnologías están cosechando frente a valoraciones estimadas que rondan los siete billones de dólares.
VOLVER A ILUSIONAR
Sin embargo, el tema que protagonizó la charla fue el difícil momento que viven las democracias occidentales para sobrevivir a la era de la industrialización del bulo. Los ponentes reconocieron que los avances en IA generativa y la avaricia de quienes controlan las plataformas sociales parecen haberse confabulado para poner en jaque el modelo democrático.
Lejos de la utopía prometida por el desarrollo de internet para empoderar a las personas, las nuevas tecnologías están fomentando el auge de los populismos, que encuentran en los algoritmos el trampolín para catapultarse electoralmente. En vez de transparencia y control al poder, se han alimentado el odio al contrario y la sinrazón de querer tener siempre la razón.
“Los derechos humanos y la democracia están basados en una opción racional de los seres humanos, que tienden de forma instintiva hacia la confrontación”, explicó Sevilla. Este “constructo” precisa favorecer la tolerancia al contrario, algo que requiere de complejos equilibrios y buena voluntad. Por contra, los algoritmos de las plataformas sociales azuzan los instintos más bajos y las emociones más destructivas.
Se ahonda así en las diferencias y lo llena todo de un ruido ensordecedor que impide un sano intercambio de ideas. No obstante, el exministro reconoció que las democracias están asediadas también por la incapacidad de los partidos tradicionales para dar respuesta a las inquietudes sociales y la aparición de líderes populistas que han sabido canalizar ese descontento.
En esa misma línea, Áurea Moltó señaló que la principal causa de la polarización política había nacido dentro de las propias sociedades europeas y que no se podía adjudicar “toda la responsabilidad a las plataformas tecnológicas”.
“Europa tiene capacidad de sobra para preservar sus democracias y salvaguardar los mecanismos que las garantizan”, defendió con vehemencia. Ante los discursos que critican el desarrollo regulatorio de la Unión Europea, Moltó abogó por utilizarlo para frenar el poder de las grandes plataformas y atenuar un afán de lucro que puede poner en riesgo las democracias.
María Moya destacó que el 54% de los jóvenes se informaba directamente a través de las plataformas, pero recordó que quienes seguían generando los contenidos informativos seguían siendo los medios de comunicación. “Estoy convencida que los medios están ante una oportunidad brutal para recuperar el espacio público democrático y la confianza de la ciudadanía”, afirmó en relación con las capacidades que otorga la IA para el ejercicio profesional del periodismo.