Desafíos de Navarra
Expertos exigen actualizar los tramos del IRPF a la inflación para mantener el poder adquisitivo
Muchos contribuyentes han perdido poder adquisitivo al no actualizarse los tramos diseñados por la Hacienda Foral


Publicado el 25/04/2026 a las 05:00
Puede que nunca haya oído hablar de la deflactación, un concepto técnico que se entiende rápidamente cuando, tras una subida salarial para compensar el coste de la vida, la nómina prácticamente es la misma. El estupor inicial queda respondido tras consulta al departamento de personal, que le informa de que “ha saltado de tramo” en el IRPF.


Esa escala que diseña la Hacienda foral, si no se actualiza igualmente para tener en cuenta la subida de precios, lo que se conoce como deflactación, provoca que muchos contribuyentes se queden igual o peor que antes.
Precisamente, la falta de deflactación ha centrado muchas de las críticas por los efectos perniciosos en la clase media durante la jornada sobre fiscalidad organizada este jueves 23 de abril por Diario de Navarra. “Nos tratan como tontos. Si sube el coste de la vida y subo mi sueldo pero no deflactan la tarifa, al final mi salario disponible para gastar es menor que antes”, ha lamentado Ángel Chocarro, decano del Colegio de Economistas de Navarra.
De hecho, el desfase acumulado por la falta de deflactación en los últimos años, según han destacado los tres expertos, supera el 18%. Y el problema no afecta solo a la tarifa: si los mínimos personales tampoco se actualizan, su valor real se erosiona “año tras año”.
Chocarro ha estado acompañado por Lourdes Goicoechea, asesora fiscal y exconsejera de Economía; y José Ignacio Pérez de Albéniz, socio-director del despacho ARPA abogados. También había sido invitado el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, pero no ha podido acudir por problemas de agenda. Los tres se han mostrado muy críticos con las reformas tributarias introducidas tras el ascenso al poder de Uxue Barkos y su gobierno del cambio en 2015.
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Todos ellos han considerado que aquellos cambios motivados por criterios políticos acabaron de un plumazo con el prestigio y la imagen de seriedad que se tenía en el resto de España de la fiscalidad navarra.
Los ponentes han mostrado su frustración con el rumbo de la política tributaria de los últimos once años durante la mesa redonda celebrada en la sede de Cámara Navarra. Según han argumentado, dichos cambios deterioraron la competitividad, perjudicaron a la clase media, provocaron deslocalizaciones y enviaron al mercado “un mensaje equivocado” respecto a la imagen que venía proyectando años atrás. Y aunque se han venido introduciendo retoques posteriormente para corregir algunos de los problemas generados, han resultado insuficientes.
“Unas medidas tuvieron más efecto recaudatorio y otras menos, pero lanzas un mensaje, y creo que este no fue bueno; eso provocó deslocalizaciones y lo vivimos en los despachos claramente”, ha expuesto Pérez de Albéniz. La medida más criticada por los tres expertos ha sido la reforma del impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Durante décadas, Navarra había aplicado un tipo del 0,8% en las transmisiones entre padres e hijos, un porcentaje tan reducido que se había convertido en “una seña de identidad”. El cambio introducido en 2016 sustituyó ese tipo por una tarifa progresiva que arranca en el 2% y “puede alcanzar el 16%”. Para los expertos, se trató de “un error de fondo” que todavía no ha sido corregido.
Más allá de las consecuencias prácticas de este cambio, la mayor preocupación expresada por los tres ponentes ha sido la ruptura simbólica que supuso frente a la tradición fiscal fijada hasta entonces. Navarra convivía con el País Vasco, donde el tipo máximo en sucesiones directas no supera el 1,5%, y “de la noche a la mañana” pasó a aplicar tipos muy superiores. Lourdes Goicoechea lo ha ilustrado con un caso real de su despacho: una herencia que el 31 de diciembre de 2016 habría generado una liquidación de 175.000 euros pasó a costar, matemáticamente, más de 3,5 millones de euros el 1 de enero de 2017.
“Para mí fue la peor medida que se tomó”, ha afirmado, “y creo que supuso un agravio comparativo con el País Vasco; no era necesario, no entiendo por qué se hizo y por qué no se ha revertido”, ha lamentado.
La segunda crítica ha tenido que ver con el tratamiento de la empresa familiar en el impuesto sobre el Patrimonio. Hasta la reforma, los propietarios de empresas familiares disfrutaban de una deducción que funcionaba en la práctica como una exención. Los cambios introdujeron límites y deducciones parciales que alteraron “radicalmente” la carga fiscal.
El efecto fue inmediato: muchos propietarios de empresas familiares optaron por trasladar su residencia fiscal a otros territorios. “A partir de 2019-2020 se han ido haciendo cosas. En patrimonio se recuperó la exención de empresa familiar, y hay que decirlo: está muy bien”, ha reconocido Pérez de Albéniz.
CLAVES
1 Criterios políticos. Las reformas tributarias impulsadas por el gobierno presidido por Uxue Barkos tuvieron, a juicio de los expertos invitados por Diario de Navarra, una motivación política y no técnica. Estos cambios rompieron con la tradición fiscal navarra y fomentaron la deslocalización.
2 Desprestigio. La quiebra con las políticas fiscales anteriores causó una importante pérdida de credibilidad de Navarra entre inversores y empresas, según los expertos sobre fiscalidad invitados por Diario de Navarra en el foro de debate sobre fiscalidad.
3 Retoques. Los tres expertos fiscales reconocieron que en los últimos años se han corregido buena parte de los errores cometidos entre 2015 y 2016, pero también añadieron que falta camino por recorrer y que mucha gente sigue escaldada.
4 Estímulos. Los ponentes en la jornada sobre fiscalidad abogaron por utilizar la autonomía fiscal de la que goza Navarra para incentivar la llegada de inversiones y la creación de empleo de calidad, algo que no se hizo durante el periodo 2015-2016.
5 Coherencia. Más allá de los vaivenes políticos, los expertos en fiscalidad destacaron la importancia de mantener una política fiscal coherente a lo largo del tiempo para ahuyentar la incertidumbre entre quienes tomas decisiones de inversión.