Navarros globales
Un pamplonés, poniendo a punto la industria naviera de Rotterdam
Matías Oslé Archanco se marchó en plena salida de la pandemia con la idea de estar fuera un par de años. Cinco después, trabaja en el mayor puerto de Europa


Actualizado el 02/03/2026 a las 08:38
En agosto de 2021, cuando las restricciones por la pandemia empezaban a relajarse, Matías Oslé Archanco dejó Pamplona para instalarse en Rotterdam (Países Bajos). Tras toda una vida en ‘casa’ (colegio, universidad y primeras experiencias laborales) sentía la necesidad de salir y “ver mundo”.
Sudamérica fue su primera opción, pero la situación sanitaria lo complicó. Países Bajos, que siempre le había llamado la atención, terminó convirtiéndose en su destino.
Cinco años después, aquella decisión ha marcado su trayectoria. Hoy trabaja en la industria naviera como coordinador de proyectos en el arreglo y mantenimiento de barcos, tanto portacontenedores como tankers; una salida profesional que jamás habría imaginado.
Rotterdam, con uno de los puertos más importantes de Europa, ofrece un entorno dinámico, exigente y altamente internacionalizado. “Se valora el esfuerzo y la implicación profesional”, cuenta, al tiempo que pone énfasis en que esta experiencia le ha permitido crecer de forma notable a nivel profesional.
Pero la adaptación no fue sencilla. Matías Oslé nunca había vivido tanto tiempo fuera ni lejos de su familia y amigos. “Los inviernos neerlandeses son largos, con pocas horas de luz y mucha lluvia, lo que cambia el ritmo de vida y hace que pasemos más tiempo en casa”, explica.
TANTO Y MÁS
Sin embargo, como en cada aspecto de la vida, siempre termina por salir el sol. Y así lo certifica Oslé, quien admite que en verano la ciudad se transforma. “Los días se alargan, se multiplican los planes al aire libre y la oferta cultural es constante: conciertos, exposiciones, tardes en el parque...”, asegura satisfecho.
Por eso, el pamplonés recalca que uno de los pilares de su integración ha sido el círculo social que ha construido. “Nos cuidamos como una familia”, dice sobre su ‘cuadrilla’, al ser todos españoles hace que la distancia pese menos.
Gracias a ello, Matías Oslé sabe de primera mano lo importante de las diferencias culturales. Define a los neerlandeses como pragmáticos y directos, especialmente en el ámbito laboral. A nivel social pueden resultar más reservados.
Sin embargo, hay algo que no ha conseguido sustituir: la montaña. “Lo que más echo de menos, aparte de mi familia y amigos, es la naturaleza. El país es sorprendentemente plano e impresiona mucho cómo está construido y lo cómo funciona”, reflexiona.
Acostumbrado al paisaje navarro, esa horizontalidad infinita se hace notar. “Hay muchos aspectos que me gustan especialmente: la poca burocracia y la gran oferta cultural”, remarca quien, aunque se fue con fecha de regreso (dos años como máximo), ya han pasado cinco.
Quizá por eso, porque ya ha vivido esa experiencia especial, el navarro empieza a sentir que el momento de volver se acerca. La distancia, que al principio era llevadera, se hace más pesada con los años. “Ahora me cuesta más despedirse de la familia”, admite.
Nombre y apellidos.
Matías Oslé Archanco.
Fecha y lugar de nacimiento.
1-6-1997, Pamplona.
Padres. Julio Oslé Dorremochea, director de la división FTL en Geodis, y Ángela Archanco Echeverría, que actualmente no trabaja.
Hermanos. Gabriel Oslé Archanco, contable en Elina Pilates.
Trayectoria académica. Colegio Jesuitas de Pamplona y Grado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pública de Navarra.
