Infraestructura
EHNE considera que un tubo en lugar de dos es "la única solución viable económicamente" para el Canal de Navarra
Señala "al PSN, responsable del Departamento de Cohesión Territorial, y al PSOE, desde Madrid, como impulsores de la construcción y soterramiento de dos tubos, una obra poco acorde a la realidad"


Publicado el 23/12/2025 a las 13:16
La organización agraria EHNE Nafarroa ha afirmado este martes que "un tubo, y no dos, es la única solución viable económicamente" para la construcción de la segunda fase del Canal de Navarra.
Después de que la senadora de Geroa Bai, Uxue Barkos, planteara en el Senado el pasado mes de noviembre la construcción de esta infraestructura en dos fases, empezando por un tubo, EHNE ha querido ofrecer su visión sobre este tema.
Así, ha afirmado que "haciendo un ejercicio de responsabilidad, un tubo, y no dos, es la única solución viable económicamente para la segunda fase". "La primera opción, que incluiría también dos tubos en zonas sensibles o complicadas, por ejemplo cauces de ríos, costaría 220 millones de euros, mientras que la segunda se dispararía hasta los 373 millones, una diferencia nada despreciable de 153 millones", ha afirmado EHNE Nafarroa.
Diego Alonso, agricultor de Villafranca y miembro de la Ejecutiva de la organización agraria, ha pedido que "quede claro que queremos que llegue agua de calidad a la Ribera, pero no a cualquier precio, y no solo lo decimos por el hecho de que hay que gestionar bien el dinero público, que sale del bolsillo de los contribuyentes, sino también porque la mitad de esa inversión la tienen que aportar los regantes". "De que tengan que pagar una cantidad más elevada por hectárea puede depender muy seriamente la rentabilidad de esos terrenos que van a pasar de secano a regadío y también la viabilidad económica del agricultor que los trabaje, especialmente en el caso de que se trate de explotaciones familiares", ha añadido.
Alonso ha afirmado que, "teniendo en cuenta la reserva demanial que desde el embalse de Itoiz existe para proporcionar agua a la Ribera, que es de algo más de 117 hectómetros cúbicos al año, vemos que todo ese volumen se podría transportar en un único tubo, sobrándole incluso capacidad para ello, pues puede trasladar hasta 202 hectómetros cúbicos al año". "¿Para qué un segundo tubo? ¿Acaso se está planteando la posibilidad de construir un segundo embalse en los Pirineos?", ha planteado.
Antonio Alba, agricultor de Cortes y también miembro de la Ejecutiva del sindicato, ha criticado que "el empecinamiento en la construcción y soterramiento de dos tubos, así como otro tipo de proyectos faraónicos, caso del recrecimiento del embalse de Yesa, son iniciativas que creemos buscan más el beneficio industrial de las grandes constructoras que defender los intereses de agricultoras y agricultores, que somos utilizados como excusa, pero que también apostamos por otro tipo de soluciones mucho más prácticas y rápidas para ayudar a la continuidad de futuras generaciones en las labores del campo".
Así, ha enumerado balsas colaterales o medidas más inmediatas como la modernización de los regadíos tradicionales, "una cuestión largamente demandada por EHNE-Nafarroa", como "alternativas en las que se podía haber incidido de una manera más activa". "Sin embargo, nuestros responsables políticos siguen sin mirar por el bien, ni por la economía común, apostando por una iniciativa que va a trasladar agua a la Ribera a un sobrecoste inadmisible. ¿Quiere la Ribera un envenenado regalo navideño apostando por un segundo tubo que le va a llevar el agua más cara de Navarra?", ha criticado.
En este sentido, ha señalado "al PSN, responsable del Departamento de Cohesión Territorial, y al PSOE, desde Madrid, como impulsores de la construcción y soterramiento de dos tubos, una obra poco acorde a la realidad". "De las inicialmente 22.000 hectáreas proyectadas, en estos momentos solo hay peticiones para una extensión de 9.000, menos de la mitad. Cabe pensar que ese descenso en la demanda puede estar motivado, entre otros factores, por la importante inversión a realizar por parte de los propietarios de los terrenos", ha explicado EHNE.
Finalmente, ha tildado de "vergonzosa la administración que se está llevando a cabo en Canasa, empresa pública que gestiona el binomio Embalse de Itoiz-Canal de Navarra". "Después de que el Ejecutivo foral concediese préstamos por concepto de uso expectante a dicho organismo, que debían ser devueltos a partir de 2027, nos encontramos con que ahora Madrid está negociando el convenio con el Gobierno de Navarra para prorrogar esta devolución al periodo entre 2055 y 2068", ha afirmado.
Unido a ello, ha añadido que "el Gobierno central ha propuesto que los derechos de explotación de las centrales hidroeléctricas unidas al embalse y canal, que debían ser restituidos a Navarra en 2031, sean ampliados hasta 2068". "Hay que tener en cuenta que los beneficios de dicha explotación suponen nada menos que 7 millones de euros anuales, una cantidad nada despreciable", ha explicado.
Para EHNE, "ambas cuestiones suponen un auténtico expolio a toda la ciudadanía navarra, pues esas importantes cantidades de dinero muy bien se podían invertir en el primer sector o en otros apartados de primera necesidad, como podrían ser sanidad, educación o atención social, por poner solo algunos ejemplos". "Para más inri, el 2% obligatorio que el proyecto de soterramiento debe destinar a fines culturales no está definido. Nuestra propuesta es que esa partida se invierta en la zona aledaña al embalse", ha planteado.