Emprendedores
“Hay días que solo dispongo de diez minutos para comer”
Estívaliz Marzo tiene ya una empleada y lleva tres años y medio trabajando al frente de su propio salón de belleza tras no encontrar estabilidad como asalariada


Publicado el 21/12/2025 a las 05:00
Su padre, su pareja y su hermana son autónomos, así que podría decirse que Estívaliz Marzo Maeztu lleva el emprendimiento en la sangre.
Conocedora muy de cerca de todos los sinsabores que rodean al trabajo por cuenta propia, no dudó en abrir hace tres años y medio su propio salón de belleza en el número 1 de la calle San Roque de Pamplona, junto a la antigua cárcel.
“Me surgió la oportunidad de este local y me lancé. Sentí que era el momento de emprender. Llevaba desde los 17 años empleada en centros de belleza y me veía un poco estancada, así que decidí probar suerte con mi propio negocio, al que he llamado ‘Y si fuera miel’”, explica esta pamplonesa de 31 años que ya tiene a una empleada.
Confiesa que ahora es más consciente de todas las dificultades que tiene sacar adelante un negocio con todo lo que eso significa, pero mantiene la misma ilusión del primer día.
“No me he arrepentido en ningún momento, aunque admito que tengo días que quisiera mandar todo a la mierda. Los autónomos estamos totalmente abandonados a nuestra suerte”, critica.
Son muchas horas diarias de esfuerzo para estar al día, innovar y ganar presencia en las redes sociales, lo que implica “pensar en promociones, captar clientes y fidelizarlos”.
Si la jornada se pone cuesta arriba, tiene que trabajar doce horas seguidas interrumpidas solo por “diez minutos para comer”, pese a lo que está satisfecha de los resultados y con la sensación de haber progresado frente a un pasado en el que no encontraba estabilidad laboral.

