Agroalimentación
Esta es la fábrica de Milagro con 500 empleados que celebra su 50 aniversario
La congeladora, constituida un 24 de diciembre de 1975, ha pasado por varios propietarios. Hoy Gelagri, pero que desde 1986 a 2008 fue Bonduelle, elabora 65.000 toneladas de verduras ultracongeladas, de las que exporta un 80%
Actualizado el 13/12/2025 a las 17:30
Corrían los últimos días de 1975: Franco llevaba un mes fallecido y Juan Carlos I asumía el trono. En medio de un clima sociolaboral frágil y tenso, la industria española se iniciaba en sistemas más automatizados y modernos.
Aquella Nochebuena de 1975, en Milagro hubo un motivo especial para que brindaran sus entonces 2.500 habitantes, una cifra venida a menos porque la despoblación ya empezaba a hacer mella.
Aquel 24 de diciembre, un día con marcado sentido de familia, se rubricó en un despacho la constitución de la sociedad Congelados Vegetales de Navarra (COVENA SA). Su objetivo: construir una fábrica de congelación de productos hortícolas, justo en la salida del pueblo, a un lado de la carretera en dirección a San Adrián.
La iniciativa provenía de un reducido grupo de empresarios riberos: Ángel Santafé Rodrigo (de Valtierra), José María Balduz Domínguez (de Peralta), Ángel Cambra Torres (de Cadreita) y los hermanos Francisco y Martín Les Floristán (de Arguedas).
Cuando sellaron aquel proyecto no imaginaron que 50 años después aquella congeladora - como se le ha denominado siempre en el pueblo- se convertiría en una de las empresas de ultracongelación de vegetales más importantes de Navarra y de España.
Hoy, aquella rúbrica navideña, se traduce en 500 puestos de trabajo directos, sin contar las decenas de empleos indirectos: logística, proveedores de envases, restauración, agricultores, servicios...
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INVERSIÓN INICIAL DE 100 MILLONES DE PESETAS Y 30 EMPLEADOS
La planta, que ha cambiado de propiedad varias veces, responde desde 2009 al nombre de Gelagri. Está integrada en el grupo cooperativo francés Eureden, con más de 3.800 millones de euros al año.
En esta evolución, pese a los cambios de titulares, la fábrica ha mantenido su firme compromiso con Navarra, con el mundo rural y, en especial, con la localidad que la acogió. Milagro no se entendería sin Gelagri. Y al revés. Pueblo y empresa llevan medio siglo de la mano.
En su constitución, curiosamente, no figura ningún empresario de la localidad. ¿Por qué entonces Milagro como sede de la congeladora? Sus raíces milagresas se deben a la visión de un ayuntamiento (el alcalde era entonces Arturo Pérez) que supo intuir el enorme potencial de aquella iniciativa empresarial y allanó el camino con facilidades. Así lo recoge la hemeroteca de Diario de Navarra. “Es una instalación de las más completas y más avanzadas de cuantas hoy existen en España”, contaban desde el ayuntamiento en una noticia publicada el 30 de junio de 1976.
El periódico explicaba entonces que las obras de la nave industrial (una inversión de 100 millones de pesetas) iban avanzadas, que se preveía empezar a trabajar en octubre y que el ayuntamiento había desembolsado seis millones de pesetas para su instalación.
En su construcción se aprovecharon las máquinas de movimientos de tierras que habían realizado carreteras próximas a Milagro, y que en ese momento estaban paradas, para hacer el desmonte de parte del espacio donde se ubica la fábrica. Además, el consistorio compró un viñedo y cedió todos los terrenos a la empresa.
La noticia - según la hemeroteca del periódico- recogía que trabajarían 30 personas, pero se confiaba en que ocurriera como en la Congeladora de Marcilla, que había crecido y llegado a 200 trabajadores. Entonces, la verdura ultracongelada daba sus primeros pasos y se vio el potencial de la ribera para entrar en aquel mercado incipiente. Además, eran años en los que los hogares empezaban a descubrir el prodigio del congelador que permitía comer productos de temporada durante todo el año.
“Recuerdo que mi padre y otros socios se fueron en coche hasta Países Bajos y Bélgica, donde el congelado era un sector fuerte, para pasar quince días y aprender, conocer las tendencias, la forma de trabajar y comprar equipos”, recuerda Iñaki Balduz, hijo de uno de los fundadores.
LA PRIMERA PLANTA DE BONDUELLE EN ESPAÑA
COVENA echó a andar con empleados como Domingo Villar, José Luis Pejenaute y Ángel Almarza... Pero la sociedad inicial no duró mucho. En 1979, la planta pasó a manos de los dueños de La Cocinera, la familia Iturbe, que siguió con las verduras congeladas.
Aunque la empresa crecía su gran despegue tuvo lugar en 1986, cuando fue adquirida por la francesa Bonduelle. Milagro no fue una fábrica más. Fue su primera fábrica en España y un pilar importante para expandirse por el resto del país. En 1989 la congeladora daba empleo a 130 personas.
Las inversiones empezaron a ser continuas. En los primeros diez años en manos de Bonduelle, la planta incorporó inversiones por 800 millones de pesetas. El crecimiento era tal que la Cámara de Comercio de Navarra concedió un premio a la planta milagresa. Por entonces, facturaba 4.500 millones de pesetas y Bonduelle preveía invertir otros 1.500 millones de pesetas entre 1996 y 1999.
Eran tiempos dulces. La fábrica continuó avanzando. La espinaca, la judía verde y el brócoli alimentaban los túneles de congelación camino de miles de hogares y restaurantes. A la vez, se reforzaba la colaboración con los agricultores locales, siempre en busca de regadíos modernos, parcelas amplias y métodos innovadores y respetuosos con el medio ambiente. También se estrechaban los lazos con el pueblo, con apoyos al deporte y a la vida cultural.
2009 marcó un giró en la propiedad. Bonduelle se alió con Gelagri (filial del grupo bretón Coopagri) y redujo su participación al 35%. Ese año la planta contaba con 280 trabajadores. Pero en 2017, Bonduelle sale del capital y la cooperativa Triskalia (que integraba a Coopagri) se quedó con el 100% de la planta y sumó otra en Santaella (Córdoba). Hoy, Gelagri Milagro y Gelagri Santaella conforman Gelagri Ibérica.
El último movimiento de titularidad ocurrió en 2020: se unieron Triskalia y Cecab y dieron lugar al grupo Eureden, actual propietario. Hoy la planta, además de 500 empleados, elabora 65.000 toneladas de verduras al año , la mayoría marca de distribuidor y de las que exporta el 80%. Y, medio siglo después, Gelagri quiere seguir creciendo. Está inmersa en una inversión de 15 millones para ampliar su capacidad, que terminará en mayo. Su adaptación a la sostenibilidad y al mercado, como demostró en la pandemia, es continua. Hoy más de 425 personas, la mayoría trabajadores, celebran el gran camino recorrido con pequeños pasos que han dejado huella. Una gran fiesta para sembrar otros 50 años.


FICHA DE LA EMPRESA
Origen: 24 de diciembre de 1975. COVENA (Congelados Vegetales de Navarra, SA).
Dirección: carretera de Valtierra-San Adrián s/n.
Seis directores de la fábrica: José Mª Balduz Domínguez (1975), Francisco Jiménez Alfaro (1979), Roland David (1986), José Félix Liberal Artaiz (1992), Jacinto Mendoza de la Fuente (1995) y Moisés Lebrero Sánchez (2009).
Número de empleados: 500
Producción: 65.000 toneladas al año de verduras ultracongeladas, principalmente espinacas, brócoli, guisantes... Gelagri Ibérica (Milagro más la planta de Santaella, Coórdoba) producen 101.000 t al año.
Facturación: Gelagri Ibérica (Milagro más Santaella) logró casi 150 millones en el ejercicio 2024/2025 (a 30 de junio). Son unos 15 millones más que un año antes.
Propiedad actual: Grupo Eureden. Es una cooperativa agroalimentaria con base en Bretaña (Francia). Nació en 2020 de la fusión de las cooperativas históricas francesas Triskalia (a la que pertenecía Gelagri) y Groupe d’aucy. Suma 16.000 agricultores-cooperativista, 8.500 empleados y factura 3.800 millones de euros. Su actividad abarca toda la cadena agroalimentaria: producción agrícola, ganadera y hortícola, transformación de alimentos (conservas, congelados, lácteos, carnes, huevos).
Dónde vende: 35% en retail (supermercados, tiendas...); 40% food service (fuera del hogar: restaurantes, cafeterías, comedores, catering...); 10% a comercio especializado en ultracongelado y un 15% a otras industrias alimentarias.
Marcas: Maestro di verdura (food service) y marcas de distribuidor.
HITOS DE ESTOS 50 AÑOS
1975. Constitución. 24 de diciembre de 1975
1979. Compra la fábrica la familia Iturbe (dueños también de La Cocinera)
1986. La adquiere Bonduelle España. Moderniza la planta y los procesos agrícolas.
1989. Producción de judías verdes planas, no existían a nivel industrial en congelados.
1995. Certificación ISO 9001 1997. Lanzamiento en España de los salteados de verduras, creando una nueva categoría dentro de los vegetales congelados
2000. Inicio de estudios y pruebas en campo para crear el sistema de producción agrícola VECONATUR (verduras congeladas naturales). Es un sello internacional de que no se usan ni insecticidas ni fungicidas químicos de síntesis.
2001. Certificación BRC Food (seguridad alimentaria y trazabilidad), muy solicitada en Reino Unido. 2006 . Certificación IFS (similar a la BRC pero para otros países)
2008. Bonduelle se queda con un 35% y vende un 65% Coopagri (Gelagri). Coopagri aporta las dos fábricas de Francia y la fábrica de Santaella (Córdoba).
2012. Se logra la certificación del sistema de producción agrícola VECONATUR y lanzamiento del sello VECONATUR al mercado de España y Francia.
2017. Bonduelle sale del capital y queda como propietario al 100% Triskalia.
2020. Fusión de las Cooperativas Triskalia y Cecab, se crea el actual Grupo Eureden.
